Capsulas de Carreño

Pero ya es ya! Por Jorge Iván Londoño.

Por Jorge Iván Londoño

 

 

*Y no más pedir disculpas a la hinchada, la fórmula infalible para cumplir todo esto es presentar la carta de renuncia.

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Me siento frente al teclado, miro la pantalla, me rasco la cabeza y me pregunto, qué diablos se puede escribir después de ser testigo de esta enorme humillación, de soportar una noche de brujas, de ver una presentación vergonzosa, tanto del equipo como del técnico, quien con este partido demostró hasta la saciedad que su soberbia y su prepotencia están por encima de todo y de todos, incluidos los intereses de la institución.

 

Son dos derrotas contundentes, frente al colero Patriotas y frente a un Millonarios que tiene la soga al cuello y que está urgido de puntos, así sean quirúrgicos, para entrar al baile de los ocho; y claro, encontró el equipo y el técnico ideales, que con generosidad no solamente les obsequiaron los tres puntos sino aire en la camiseta para el remate del torneo.

 

Desconcierta, que luego del partido de Copa Suramericana, en el que Nacional mostró cositas interesantes, que dejaban abierta la puerta para ilusionarnos con una clasificación a octavos de final, los mismos actores, de un señor portazo, nos hayan puesto a cambiar de idea, y de paso advertir que  la esperanza cambió de color, porque ya no es verde.

 

Antes del partido el técnico Osorio se desbordó en elogios para el equipo embajador y su técnico Gamero, después del partido repitió los calificativos, y además, como siempre,  asumió la responsabilidad por la mala estrategia, por la táctica errada y por los jugadores elegidos. ¡Ya pa´qué!

 

Señor Osorio, no más reconocimientos al equipo de turno, pondere el suyo, pues si tiene argumentos para hacerlo; no más asumir responsabilidades y no más pedir disculpas a la hinchada, la fórmula infalible para cumplir todo esto es presentar la carta de renuncia, pero ya es ya, y mandarla al fax 5406925 y así se ahorra la gasolina por la ida hasta las oficinas.

 

Ahora bien, que los jugadores no se escondan detrás las gafas oscuras, las cadenas y los audífonos Bose. Cuando salen al campo los once de Nacional, a su vez está saltando la nómina más costosa, nunca la mejor, del fútbol colombiano, eso sin contar la del técnico y sus asistentes, pero comienza el partido y son los jugadores del Real Cartagena, último en la tabla del otro torneo, los que ponen más empeño, sudor y entrega por un poquito más de un salario mínimo de sueldo.

 

Imperdonable olvidar los 6 títulos logrados por el técnico Osorio con Nacional, pero ese palmarés no impide reconocer el pésimo momento y esa obsesión por llevar la contraria a la lógica de un juego que ya está inventado y no necesita de reformadores. ¿O será que esa actitud es para justificar el diplomado en Londres?

 

Veremos si llega el fax, o si son los directivos los que se amarran los Levi y se adelantan para forzar el consabido arreglo. De paso es imperioso revisar la nómina y salir de los jugadores costosos que nada aportan, que se ganan una volquetada de plata y retribuyen un triciclo.

 

Y llegan como ojal al botón las vallas puestas por las barras en la sede deportiva de Guarne, una de las cuales reza textualmente: “Para salir campeones hay que poner güevas”.

 

Así o más clarito, señores jugadores y señor técnico.

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