Capsulas de Carreño

Placeres.. ¿Y el dinero de dónde salió? .. Por Williams Viera desde USA

Pregunta para Álvaro González y Ramón Jesurún: ¿De dónde salió el dinero para pagar a la Superintendencia? ¿De los patrocinadores del fútbol? O, ¿del dinero de ayuda que envió la FIFA con motivo de la pandemia?.. 


POR WILLIAMS VIERA, desde USA

 

 

*Hay historias que pasan tan rápido que parece que todo se olvida o que nadie se atreve a preguntar o, quizás, hacer un análisis de lo que sucedió.

En estos días hemos leído de nuevo, con detenimiento, dos columnas publicadas en este portal. Una de ellas, escrita por Esteban Jaramillo Osorio y que tituló: “¡Una vergüenza!” en la que desarrollaba el tema de Eduardo Pimental y todo lo que dijo con respecto a la dirigencia; mientras que el otro escrito es de Gonzalo ‘Chalo’ González con el título “Y los del garaje qué”… En ella se refería el periodista sobre “la cacareada asamblea de la Dimayor” y contaba, en el quinto párrafo, la frase de quien sería elegido presidente de la entidad que maneja el fútbol profesional colombiano, Fernando Jaramillo Giraldo, ex gerente de Bavaria, cuando calificó a una gran cantidad de clubes del balompié colombiano, como EQUIPOS DE GARAJE.

El punto es que no vamos a debatir esas dos columnas, pero sí abrieron la puerta para el tema que nos ocupa y que los aficionados, los patrocinadores, los directivos y, lógicamente, los periodistas queremos saber. O es que, ¿el hombre del maletín regresó a sus andanzas?

En una de esas charlas de café que cualquiera de nosotros puede tener, el tema fue recurrente. Y más en el caso de los dos amigos que se gastan su dinero viajando, desde Estados Unidos, a acompañar a la selección bien sea en Barranquilla o a cualquier estadio de Suramérica. Así es de enorme su pasión.

Entonces, uno de ellos dijo, “leí en los diarios colombianos y en Cápsulas de Carreño que la Superintendencia de Industria y Comercio, hace unas semanas, anunció con bombos y platillos la sanción para los dirigentes del comité ejecutivo de la Federación Colombiana de Fútbol (FCF), por la ‘supuesta’ participación en la venta de boletería de las eliminatorias al mundial de Brasil 2014”.

“Así es”, respondió el otro contertulio.

Sin embargo, siguieron en el tema. De nada valió la tutela interpuesta por los directivos en contra de la Súper, entidad que logró demostrar, en la investigación adelantada por la Delegatura para la Protección de la Competencia, debido a la colaboración de TICKETSHOP, como empresa delatora, que confesó su participación en el ‘cartel’, reconoció su responsabilidad, y aportó documentos, correos electrónicos y declaraciones de sus funcionarios sobre la existencia y el funcionamiento del cartel empresarial.

La entidad reguladora encontró plenamente acreditado un acuerdo ilegal entre la FCF, TICKET YA y TICKETSHOP, a través del cual idearon y ejecutaron un sistema que limitó la libre competencia para favorecer a TICKETSHOP en la adjudicación del contrato de boletería para las “Eliminatorias al Mundial Rusia 2018”.

De esa manera desviaron, masivamente, la boletería con fines de reventa a sobreprecios de hasta 350%.

Seguramente ustedes dirán que esa historia es vieja, que ese tema ya esta pasado de moda, pero resulta que este cuento, como todos los que se puedan presentar en el fútbol colombiano, también tiene su final que aún las autoridades no han contado.

La suma que se pagó fue de $448.469.165 y el dinero lo recibió la Súper hace unos días, según se informó. Uno de los sancionados lo hizo, pero no han informado quienes pagaron. Se dijo que los que ya salieron de esa deuda son Ramón Jesurúm y Álvaro González, esto porque lo expresó el eterno presidente de Difútbol, el hombre que tiene muchas historias que contar.

El día que González le de por abrir la boca o escribir un libro, sobre todo lo que ha pasado con árbitros, jugadores y dirigentes, será el ventilador perfecto para saber quiénes y de qué manera han manejado este deporte en Colombia.

Toda esta historia es para preguntarle a los presidentes de los equipos, ¿de dónde salió el dinero para pagar a la Superintendencia? ¿De los patrocinadores del fútbol? O, ¿del dinero de ayuda que envió la FIFA con motivo de la pandemia y que parte de esa plata corresponde al fútbol femenino que, por ejemplo, es bien utilizado en Venezuela?

En esta tramoya se asegura que Jesurúm y compañía recibieron una millonada por la reventa de boletas. Entonces, ¿de dónde salió la plata? ¿De sus cuentas personales que tienen en los bancos? ¿O ese dinero lo tenían encaletado en los colchones que utilizan para dormir? ¿Qué compañía o compañías realizan las auditorias contables a la Federación y a la Difútbol? ¿Es hora que muestren los libros de bancos en los que se vean reflejados los ingresos y las salidas?

Se requiere transparencia y claridad en este asunto. Los aficionados, los patrocinadores y los periodistas estamos esperando respuestas sin evasivas.

Uno de los contertulios, sin embargo, dejó una inquietud, “¿el hombre del maletín reapareció?”, mientras en el ambiente se escuchaba la voz de Julio Jaramillo, “rondando siempre tu esquina…”.

Tal vez para el final de esta nota, es bueno rescatar una frase de Esteban Jaramillo que es para pensar: “el fútbol contra el fútbol, con celeridad en la autodestrucción. El pregonado juego limpio, transformado en juego sucio”.

Ve, Esteban, ahí te vimos bien.

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