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Por María Victoria Zapata B.
Columnista Cápsulas.

Un 1-1 con sabor a derrota e impotencia para la hinchada roja, fue el de anoche ante Atlético Nacional, en el clásico N° 312, por la ya conocida incapacidad del DIM para sostener un estilo de juego, conservar y/o aumentar el marcador, mostrar jerarquía y ambición y buscar sin miedo los tres puntos en contienda.
Una historia repetida por el DIM en el gramado, vergonzosa y dolorosa para la afición, vivida también en instancias definitivas como la disputa de un título, y escrita nuevamente anoche en un partido de un altísimo contenido emocional como éste ante el tradicional rival de plaza.
Lo que no se olvida.
Ocurrió en la reciente final con el Deportivo Pereira, y nos puso un sello de dolor e indignación que todavía no se borra, y nos sigue marcando con este timorato Deportivo Independiente Medellín modelo 2023.
Y no se olvida esa final amarga porque el técnico David González se ha encargado de recordárnosla en muchos de los partidos jugados en la primera mitad del campeonato actual. En el 1-2 con Equidad, el 1-1 con Santa Fe, el 0-1 ante América, el 0-2 con Boyacá-Chicó, y también ayer, en el 1-1 ante el rival de siempre, el Atlético Nacional. Inclusive en el conformismo de los triunfos, ambos 1-0, ante Alianza Petrolera y Jaguares.
Porque al DIM infortunadamente le faltan ambición y mentalidad ganadora. Le faltan arrojo y valentía, lo mismo que el aprovechamiento de las ventajas que circunstancialmente le entrega el partido – como la superioridad numérica, entre otras, para la defensa o ampliación de un marcador y un resultado.
Por todo lo anterior dolió el empate a un gol en el clásico jugado anoche, con Nacional. Y dolió por el comportamiento del cuadro rojo una vez conseguido el gol. Dolió por la pusilanimidad de ese Independiente Medellín que, después de un excelente primer tiempo, se encerró, como es su costumbre, en terreno propio, olvidó que los partidos duran 90 minutos, se conformó con la diferencia mínima en el marcador y perdió de vista la voluntad y coraje de un rival que nunca bajó los brazos y logró la paridad a escasos minutos de la finalización del compromiso.
Sigue doliendo ver un DIM tan apocado y escaso en su ambición. Porque fútbol ya le hemos visto. En el segundo tiempo ante Junior, en el partido ante Águilas Doradas, en el juego ante el modesto Magallanes y en los 45 iniciales de anoche, ante Atlético Nacional. Y ha sido un fútbol colectivo, efectivo, con vocación de ataque y, fundamentalmente, con aspiraciones y sin temores.
Por ello, al margen de las deficiencias o carencias del DIM en la presente temporada, de sus jugadores buenos y regulares, de aquellos que se destacan siempre y de los que todavía no han justificado su vinculación, la mayor problemática del Equipo del Pueblo actualmente es de tipo mental. Este, de David González, un DIM lleno de miedos y conformismos y vacío de aspiraciones y objetivos, características que ha convertido en estilo y costumbre.
Por lo anterior, me permito repetir mi concepto expresado anoche, al término del compromiso: Ese eterno vicio de regalar un tiempo. Ese eterno vicio de encerrarse cuando se anota un gol. Ese eterno vicio de no hacer valer el jugador de más. Ese eterno vicio de conformarse con tan poco. Así NO, DIM. Para poder ganar, hay que jugar A GANAR y a vos te da miedo hacerlo…!!!
En otras voces.
Que poco manejo de partido hermano, jugar contra un rival con 10 jugadores se volvió un martirio para Medellín. Por cosas como lo de hoy es que perdimos la final más ganable de la historia. Esta bien no volcarse al ataque y olvidarse de defender, pero encerrarse atrás teniendo todo para hacer más ya nos ha enterrado muchísimas veces. Un ciclo repetitivo. ¿Cuándo aprenderán?
@Wbeimarlodice: Empate en el clásico, Nacional logra un punto muy merecido, por actitud y más ganas en el segundo tiempo. Hicieron ver mal a Medellín que nunca hizo pesar el hombre de más que tenía desde el primer tiempo. Castigo justo para un Medellín temeroso que no atacó.
El Medellín fue tacaño y conformista. El que parecía con 1 jugador + fue Atlético Nacional. El clásico terminó con sabor a derrota para el rojo y con sabor a victoria para el verde que nunca bajó los brazos. En la 1/2 del torneo el DIM necesita 18 puntos para clasificar y Nal 13.
Con este técnico que tenemos, que le falta ambición y leer los partidos; sumado al conformismo de tanto hincha; muy dificil ganar títulos. A la institución le falta mucha jerarquía. Ya se vivió perdiendo una final ganable.
@FreDIM27: No muy lejos de la vergüenza en Pereira.
Regalar todo el ST. Así no Medellin. Por esa misma falta de ambición es que perdimos la final el 7 de Diciembre.
A este equipo le falta mucha ambición estos partidos hay que ganarlos cuando se es superior y más con un hombre de más
Finalmente, sigo sin entender como David González, que celebró como jugador titular del DIM la conquista de cuatro títulos (campeonatos 2002, 2004-1, 2016-1 y Copa ÁGUILA 2019) dirige al equipo con tanta pobreza mental y tan pocas aspiraciones. Paradójico, discordante e incomprensible.
[María Victoria Zapata B.].





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