Capsulas de Carreño

Por la declaración de Gabriel Camargo.

 

Por Ricardo Forero, Bogotá.

 

 

*¿Cómo ha gestionado la Dimayor el conflicto de intereses generado por tener como patrocinador principal a una plataforma de apuestas?

Con respecto a la frase de Gabriel Camargo («Esto de las apuestas está tomando una dimensión muy grande), para uno, simple apostador de “pollas” futbolísticas informales que se hacen en la oficina o con amigos, sí resulta muy llamativo el lanzamiento prácticamente semanal de nuevas plataformas de apuestas en Colombia, ya sea de origen nacional o extranjero.

Si bien es un mercado regulado por el Estado a través de Coljuegos y el Ministerio de Hacienda, pareciera haber muchos competidores para un negocio que no completa un lustro de existencia.

Surgen, por encimita, varias preguntas:

¿Cuántos apostadores realmente mueven el negocio y quiénes son? Porque esos que le meten $10.000 a su equipo, una vez cada 3 meses o cuando promocionan “bonos”, no son suficientes para una operación rentable y sostenible, considerando la millonada que las plataformas invierten en publicidad en todos los medios (TV, radio, internet, vallas, patrocinios).

¿Qué controles ejercen los reguladores mencionados para evitar que las plataformas sean un instrumento para legitimar capitales ilícitos e influir en los resultados de las competencias deportivas en Colombia (acá también entraría MinDeporte)?

¿Qué autocontroles establecen las plataformas para evitar todo lo anterior?

¿Cómo ha gestionado la Dimayor el conflicto de intereses generado por tener como patrocinador principal a una plataforma de apuestas? ¿Cuáles han sido los beneficios tangibles e intangibles derivados de este patrocinio para el avance de nuestro fútbol?
Ricardo Forero, Bogotá

Compartir:

Dejar una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Back to top