Capsulas de Carreño

Por más que insistió nunca llegó (Jorge Alberto Cadavid Marín)

Jorge Cadavid

Por: Jorge Alberto Cadavid M.

 

*Y al final un clásico en ceros, desteñido, ni para el uno ni para el otro, ni vencedores ni vencidos.

 

La mejor predisposición en el campo de juego, la tenencia de pelota, el dominio en la mayor parte del partido, hacia anhelar un gol que permitiera el triunfo verde en el clásico de la plaza, pero este nunca llegó.

En los clásicos de hoy falta un ingrediente esencial, el compartir de las hinchadas, las manchas verdes y rojas que tiñen las tribunas, los cánticos de unos y otros que encienden los ánimos, pero hoy el mercadeo y la falta de cultura, no permite lo más bello del fútbol, la interacción de personas con distintos tintes futboleros, que lástima, cuánto hemos perdido.

El encuentro se inicia con el rojo presionando arriba y confundiendo a los locales, estos generando muchas faltas para hacer un cotejo muy cortado, sin ritmo, sin hilvanar el juego que emocione a los presentes.

El embrujo rojo duró 20 minutos, a partir de allí empezó a erigirse un hombre en la cancha, apareció la magia de Macnelly, para pintar de matices verdes las jugadas creativas que de él nacían, pero lamentablemente quienes debían interpretar y concluir la inspiración, no atinaban, su técnica no les daba, que pobres Ruiz y Berrío como complemento y entender lo que proponía el que sabe, como decía uno de los comentarista radiales ” mucho Macnelly para Ruiz ”.

Medellín poco inquietó a Armani y los ágiles verdes desaprovechando lo que proponía Torres, recurrió a la larga distancia a través de Bernal, la mejor oportunidad de la primera etapa la desperdició Ruiz.

El segundo tiempo, fue más del verde, seguía el Torres de Nacional manejando los hilos del encuentro, proyectando y quienes debían concluir desaprovechando, cuatro oportunidades claras se dieron en el arco que defendía muy bien David González, destacado, las más cercanas, de dos que recién ingresaban, Duque de no creer lo que botó, y Yulián fuerte disparo de fuera del área, para el lucimiento del cancerbero rojo.

Y al final un clásico en ceros, desteñido, ni para el uno ni para el otro, ni vencedores ni vencidos, los fuertes matices verdes del inicio, murieron con la noche al concluir, regresar al hogar sin emoción de clásico.

Y para meditar : sin conocer causa o razones, por qué Chará no estuvo ni como alternativa, su velocidad y habilidad no hubiesen sido importantes para vulnerar el arco contrario, mas que Berrío seguro.

 

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