Por Mónica Hincapié Moreno.

*Los veo inseguros, desconectados, perdidos, lentos para tomar decisiones, lentos para salir, lentos para regresar…
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Tal vez muchos puedan pensar que defender bien, es ir a quitarle el balón al contrario como sea; pero no, realmente defender bien es ir mucho más allá, es decir, es pararse estratégicamente en el terreno de juego cubriendo todos los espacios para así hacer que disminuya el riesgo de una anotación; por lo tanto la “culpa” no pude recaer en un sólo jugador, este tema es una cuestión colectiva.
Partiendo de ese concepto básico, me he detenido a pensar ¿qué es lo que realmente pasa con la defensa de Nacional?
En la actualidad la defensa verde es la segunda más vencida en el fútbol profesional colombiano, ya van 20 anotaciones en contra.
Ese número es el fiel reflejo de que algo no está funcionando en esta línea y no es una novedad; hemos pasado de tener una de las defensas más fuertes y sólidas a ser una de las más vulnerables y predecibles en la liga colombiana.
Nacional tiene hoy serios inconvenientes, pues al no lograr consolidar la defensa, no será posible encontrar un equilibrio entre esta y el ataque; aunque la diferencia de gol siga siendo positiva, el desbalance en los últimos encuentros se está haciendo más visible; después del reinicio del FPC, el equipo ha recibido en total 9 goles, un promedio de 1,8 anotaciones por partido.
El común denominador de la defensa verde ha sido la falta de capacidad para detener el ataque rival y esto ha sido tanto individual como colectivamente, no hay ninguna conexión entre esta línea y el medio campo; ha sido difícil encontrar quien haga pases certeros para llegar de manera escalonada y vertical al área contraria.
Hablando específicamente de los laterales, no hay quien inspire esa seguridad que daban en su momento un Farid Díaz, Bocanegra, Alcatraz y Medina, eso sólo por mencionar a algunos de los más sobresalientes. Los rivales tienen bien estudiadas las bandas y saben que por allí pueden explotar de manera efectiva una llegada al arco verdolaga, es por ahí donde siento especialmente que está nuestro talón de Aquiles.
No sé si sea cuestión de tiempo, solo sé que el talento también es un factor decisivo y hoy ahí, no encuentro talento alguno; los veo inseguros, desconectados, perdidos, lentos para tomar decisiones, lentos para salir, lentos para regresar, abundan los pases erráticos; es decir, cuando deciden, deciden mal.
Tal vez hoy la rotación no se la mejor estrategia, por lo menos en esa posición, creo que habrán momentos en los que el profe debe desistir de su idea por el bien del equipo, hoy específicamente considero que debe darle continuidad a algunos de los jugadores para lograr consolidar la línea y así poder comenzar a obtener mejores resultados.
[@Monikhin]





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