Capsulas de Carreño

Profesor Marroquín, q.e.p.d.. Por Juan Felipe Betancur Ramírez

Por Juan Felipe Betancur Ramírez.

 

*Le extrañaremos siempre, cada vez que le recordemos maestro, es parte del legado que nos deja, descanse en la paz del Señor.

“Soy antioqueño, toda la vida y por Antioquia he de morir…” Reza en la “Chaua” segundo “himno” de nuestra región paisa. Usted profesor Luis Alfonso Marroquín, trascendió entre las montañas, entre la cultura paisa y particularmente en el fútbol mundial; su partida genera inspiración de profundos, silenciosos y sentidos agradecimientos.

 

Su nombramiento como entrenador seleccionador de Antioquia inició con la categoría sub 16 y fue en 1981; con el aval del “mariscal” Arturo Bustamante Mora, la venia de Fabiola González “Fabiolita”. Estando en el entorno de la FEDEFUTBOL el odontólogo Antonio Franco, gran acompañante en opinión, asesoría y apoyo en la observación de jugadores.

 

Recordar ese entonces profesor Marroquín, sus selecciones, es un placer. Asistir al estadio un sábado o ir el domingo a fútbol en el Atanasio a observar el preliminar, motivaba ya que sabíamos de antemano la clase de espectáculo o show business que veríamos en nuestra selección Antioquia.

 

Cada selección reflejó en lo colectivo, el ser humano que, en el primer cargo como entrenador, había. Su esencia se veía marcada en las acciones con balón y sin balón, dimensionando la profundidad suya para leer el fútbol y aprovechar lo humano de cada jugador. Su filosofía del buen fútbol a través del juego, la inspiración de sus planteles, siempre fue cautivadora.

 

Profesor Marroquín, el ser que usted ofreció desde aquel 1981 al fútbol y puso a vibrar a cada uno de los jugadores que pasaron por su orientación, hoy vuelven a vibrar. Están volando bajo; su parte espiritual, emocional y afectiva está lastimada por su ausencia. Superar la partida material es otro mensaje contundente como tantos que entregó a cada jugador, ocupándose del ser y luego del futbolista.

 

“Marroco”, ejemplo de liderazgo, disciplina, dedicación, responsabilidad, ingenio; gran lector, pensador y ante todo un ser humano que como formador nada se le pasaba. Facilitador con los jugadores y al detalle, ofreciendo los recursos mínimos para que asistiera a los entrenamientos y pudiera luego retornar a casa y se cuidara; enfatizando en el concepto y consejo del entrenamiento invisible, implementado por aquellos tiempos.

 

Profesor Luis Alfonso, también el gremio de los entrenadores sentimos su partida. Estar tantas veces en el auditorio de Coldeportes Antioquia (aquellos días y años) capacitándonos usted, con el Colegio de Entrenadores de Fútbol de Antioquia (CEFAN), permitiéndonos disfrutar de su filosofía como persona, formador y entrenador, su legado seguirá por décadas.

 

Profesor Luis Alfonso Marroquín, gracias. Gran creyente en el futbolista colombiano, en los entrenadores y en su gente. Su énfasis en que somos buenos lo reflejó siempre en su manera de tratar al jugador; en su forma de preparar cada proceso formativo y competitivo reflejado en la selección absoluta de Colombia sub 20 en el año 1985 que llevó al Paraguay y luego al mundial juvenil en la Unión Soviética.

Hoy con el honor más profundo dedicamos la XXII estrofa del Himno Antioqueño, dice: ”Lágrimas, gritos, suspiros, besos y sonrisas tiernas, entre apretados abrazos y entre emociones revientan”. Tenemos emociones encontradas. Le extrañaremos siempre, cada vez que le recordemos maestro, es parte del legado que nos deja, descanse en la paz del Señor.

[Juan Felipe Betancur Ramírez,
Formador de Formadores. Licencias A y C   FCF]

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