Capsulas de Carreño

Resurrección de un Grande tras despedida de su timonel. Por Rodrigo Ramírez Restrepo

 

Por Rodrigo Ramírez Restrepo.

 

*Suerte para el técnico Alejandro Restrepo y el grupo para lo que resta en esa complicada recta final.

No quiero recordar esos desastrosos meses que acaba de terminar Juan Carlos Osorio, el más costoso y despilfarrador de dinero y  entrenador de la liga en Colombia; la maldita pandemia se acentúo en el fútbol mundial desde marzo  y por supuesto  en nuestro querido equipo verde, en consecuencia  el campeonato se tuvo que suspender cuando Nacional encabezaba la tabla.

Se decía que al regreso del torneo, Nacional tendría una cierta  ventaja  por ser el club con más recursos y mejores comodidades  deportivas, lo que  les  permitía una mejor preparación  que los demás equipos: su sede de alto rendimiento, el cuerpo médico y sus  auxiliares, los preparadores físicos, entrenadores, asistentes y la  plantilla de jugadores,  de esto se ufanaba su técnico ante  los medios deportivos,  pero resultó pura baba,  pues  Osorio no supo aprovechar tanta comodidad  y comenzó a inventar  complicados esquemas técnicos y  charlas  en lenguajes  rebuscados que ni los jugadores entendían.

Por otro lado,  las lesiones fueron  funestas y los resultados deportivos catastróficos.  Conclusión el equipo quedó en  CUIDADOS INTENSIVOS,  hasta que la  junta directiva ya mamada de los fiascos y de los inventos  se amarró  los pantalones y con valentía y  sin más carreta,  sacaron de una al prepotente.

El soberbio y sabelotodo Juan Carlos Osorio que se alardeaba de tener colgados sus diplomas de fútbol como miembro de  un importante club de Inglaterra,  debió ser un ejemplo y un maestro  para sus pupilos, pero lo triste e  insólito fue que  olvidó  ser un “lord inglés”   precedido de la cultura de ese país   y pasó por encima  los  manuales de respeto y  educación  y llegó a bravear  con gritos e insultos a árbitros y jueces, hasta hacerse expulsar varias veces.  Entonces señor Osorio, ¿dónde quedó  su  autoridad moral?  Era ese el ejemplo para sus dirigidos? En resumen, ese señor no encajaba en los principios corporativos del club.

El joven Alejandro Restrepo,  el nuevo técnico encargado a quien  le tocó bailar con la más fea, se llenó de fe y optimismo  y con el respaldo de la  junta y sus jugadores cogió el bastón de mando y  cambió esos anticuados esquemas técnicos y con la fe del carbonero  impuso sus reglas y conocimientos,  se dirigió  a las SALAS DE LA UCI,   saco  el oxígeno y los medicamentos precisos y les inyectó optimismo y berraquera hasta hacerlos despertar y triunfar,  antes de que le tocara  martillar  el último clavo del  ataúd. Suerte para lo que resta en esa complicada recta final.
[Rodrigo Ramírez Restrepo]  

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