Conversatorio UPB/Cápsulas: Rubencho y J.J, magia y precisión del ciclismo

Conversatorio de ciclismo en la UPB en alianza con Cápsulas. Foto Comunicaciones UPB.

Realizada por
Liceth Daniela Torres Gómez

Rubén Darío Arcila Monsalve, conocido por todos como “Rubencho” o “el poeta” estuvo charlando junto a Jhon Jaime Osorio en Universidad Pontificia Bolivariana,  ciclo de conversatorios en alianza con Cápsulas.

Fue un encuentro ciclístico en la que confluyeron la magia del narrador y la precisión del comentarista, características que ambos le han impreso a sus transmisiones de ciclismo y las han hecho inolvidables.

Rubencho nació el 10 de mayo de 1948 en Medellín, a sus 70 años su voz aún sigue potente, aunque estaba un poco ronco en la charla porque sus narraciones no paran, su creatividad y su experiencia siguen acompañando al ciclismo colombiano que afortunadamente está en auge.

El poeta inició con el recuerdo de sus primeros años en la radio como narrador y actor de radionovelas. Gracias a su voz, en aquellas épocas cuenta que se lo imaginaban de dos metros y resaltó que la magia de la radio está en que le permite a la imaginación volar por su riqueza narrativa y los efectos de sonido.

Su paso por las radionovelas le dio la cancha para improvisar en el momento de alargar una narración y seguir el hilo cuando se va la señal de la transmisión internacional de ciclismo o de cortar ante la falta de tiempo.

“Yo llegué hasta donde nunca había pensado, yo que era el narrador de radionovelas y llegó un señor Julio Arrastía y empezó a mirarme por el vidrio que separa la cabina del estudio y preguntó: ¿quién es ese pibe?, Julio me echó el ojo, le gustaba mi voz”, resaltó Rubencho, a modo de recuerdo sobre el hombre que lo condujo hasta la narración deportiva.

Pero incursionar en el mundo de la radio implicó que Rubencho dejara su ciudad natal y se fuera para el Cali, donde sí tenía cabida. “Aquí en Medellín ya tenían locutor oficial, era Darío Álvarez Rodríguez y yo no cabía aquí, yo me tenía que ir a otra ciudad. Compró Ardila Lülle a RCN, entonces me ofrecieron Cali porque allá había un transmóvil, el número tres y no tenía locutor oficial, yo arranqué para Cali a mi transmóvil número tres de Radiopacífico, que era como mi juguete”, relató Rubencho.

Pero llegar a Cali implicaba quitarle el puesto a José Antonio Churio, así que para no hacerlo, Rubencho propuso que narraran a dos voces. “Por primera vez, fuera de egoísmos y vanidades y esas cosas del ego que mata mucho el periodismo, nos dejaron a los dos, dábamos las cuñas y la hora en coro, las dos voces muy bonitas y la gente nos fue aceptando y rompimos el hechizo de que solamente podía ser un locutor, confesó Rubencho.

Pero sus narraciones de ciclismo empezaron cuando Darío Álvarez se convirtió en dirigente de RCN en Medellín, quien se contactó con Rubencho para que lo reemplazara.

Con Rubencho se resume buena parte de la historia del ciclismo colombiano.  Foto UPB Comunicaciones.

Confesó que la carrera más sufrida fue una etapa de 300 kilómetros en la que el narrador Edgar Perea (1934-2016) le pegó porque en aquella época se manejaba mucho estrés por la competencia entre varias radios por la transmisión del ciclismo, Caracol tenía la exclusividad del evento, tenían derecho a portar un avión y eso mermaba el ánimo, confesó Rubencho que trabajaba en Todelar en donde solo transmitían la última hora de la etapa.

Por lo que Rubencho aprovechaba cualquier flaqueza de Caracol y en aquel entonces Perea se había equivocado (Perea narraba para Caracol), pues dijo en vivo que un ciclista colombiano estuvo en fuga, hecho que no era cierto, así que Rubencho lo desmintió y hasta le preguntó al ciclista, luego de la etapa, sobre su “fuga” y este confirmó que no era cierta esa información.

Rubencho recordó con humor que Edgar Perea se parecía al boxeador George Foreman, por lo que el golpe que le dio a Rubencho por desmentirlo al aire le dolió por dos, por Perea y por Foreman. El estrés los afectó, sobre todo a Perea,  Juan Manuel González, Luis Alfredo Céspedes y todo el equipo de Caracol que iniciaba su transmisión a las 2 de la mañana de Colombia.

“Ellos y yo nos dimos cuenta de que el ciclismo es muy difícil de narrar”, rememoró Rubencho, quien afirma tener recuerdos inolvidables al lado del que fue uno de los mejores narradores deportivos del país, Edgar Perea.

Sobre las complicaciones de narrar ciclismo, Rubencho recordó cuando en Europa transmitían con hilos telefónicos desde las calles y parques y cuando les daban una bolsa de monedas para llamar a Bogotá y contar qué era lo que estaba pasando en esas carreras, desde el día anterior planeaban en qué kilómetro entraba quién por el teléfono público para transmitir y con esos relevos lograban que Colombia se enterara de cómo iban las carreras”.

Pero ellos no veían toda carrera, estando en pleno Tour de Francia, era difícil sostener las transmisiones con los pocos datos que les daban por el “Radio Tour”. Desde los lugares que llamaban, Rubencho recuerda que en el tour lo hacía desde una cafetería y veía por la ventana. “Pasaban muy rápido, yo no veía nada, yo solamente miraba la cola del lote para saber si ahí iban los colombianos que siempre estaban en la cola del lote, sufriendo mucho, la noticia era: ¡Ahí van, no se han quedado, ahí van el ‘Pollo’ López, ‘Condorito Corredor’, están en el grupo!, pero yo no veía nada más”. Recordó Rubencho.

Con Rubencho y J.J. Osorio magia y precisión del ciclismo, conversatorio en la UPB en alianza con Cápsulas. Foto Comunicaciones UPB.


LLEGÓ COLÓN, LLEGÓ COLÓN,
LLEGÓ COLOMBIA

Sobre su narración icónica, Rubencho recuerda que un día le preguntó al masajista de Luis “Lucho” Herrera sobre su condición física a lo que el masajista respondió que el ciclista solo les pedía comida y moral. “Este va a ganar porque mirá cómo estamos, estamos a minuto y fracción del líder de la carrera, mañana es montaña, es subir al Lago de Covadonga”, predijo en aquel momento Rubencho.

El narrador ante semejante posibilidad se preparó la noche anterior para la narración de la etapa que lo catapultaría como uno de los mejores narradores deportivos de Colombia.  “La mejor improvisación es aquella que se prepara y en el comedor la noche anterior yo me dije ¿cómo vamos a narrar mañana?, ¿cómo le vamos a hacer mañana para salir del ‘¡Colombia, qué verraquera!’, todos los narradores decían esa frase y no pasaban de ahí, yo quería salirme de ese molde, entonces en periodismo se trabaja con la parte intuitiva, uno tiene que tener una antena muy desarrollada para saber que algo puede pasar porque usted acumula datos, no es adivinar, es desarrollar la parte intuitiva del periodista, recalcó Rubencho.

– ¿Y quién le dijo a usted que mañana va a ganar Lucho?, le preguntaban a Rubencho.

“La lógica me lleva allá, no le duele nada, ya hablé con el masajista, no está cojeando, no tose, porque uno se fija si tose, si saluda, cuando no saludan uno sabe que ese está mal, el que saluda está entero porque tiene ánimos para saludar, cortesía educación”, prosiguió Lucho.

Sus colegas le preguntaban sobre sus planes para narrar esa etapa y Rubencho respondió que tenía claro que quería narrar distinto, quería lograr algo que sonara irreverente. “Se iban a cumplir 500 años del descubrimiento de América y empezaron las festividades y yo dije ¿por qué no nos montamos en ese descubrimiento de una vez?, pues hermano aquí nos tratan como indiecitos, dicen que yo grito mucho, todos los colegas se quejaban, a alguno le alcancé a oír: ‘Lo que estás oyendo son los colombianos, como ellos vienen desde tan lejos, tienen que gritar para que llegue la voz hasta el otro lado del charco’, relató Rubencho con acento español, quien con su buen humor llenó al público de risas.

“Nos tenían como producto exótico, yo les voy a enseñar que nosotros tenemos un poquito de poesía e historia. Como se iban a cumplir 500 años del descubrimiento, ahora somos nosotros los que venimos a conquistar, además la gente de nuestro país no sabe ni de dónde viene el nombre de Colombia, lo que pasa es que hay una m en la mitad que lo distrae a uno por cuestión gramática pero si tuviera la n, es de Colón, que debería ser el nombre del continente y no el de Américo Vespucio, entonces con aquel hecho de que nos llamamos Colombia y si yo parto la palabra en dos la gente va a entender y yo me fui con ese libreto”, comentó Rubencho.

Luego de esa antesala, Rubén Darío Arcila, el poeta, junto a su colega Jhon Jaime Osorio narró para el público del conversatorio aquella etapa en la que Lucho Herrera ganó la etapa 11 de la Vuelta España en Lagos de Covadonga, lo narró como si nuevamente lo estuviera viviendo, Jhon Jaime Osorio lo apoyaba con los datos de la época mientras en la pantalla todos veían la grabación de aquella victoria, las emociones florecían ante la majestuosidad, la creatividad, el profesionalismo, el talento de estos dos apasionados del ciclismo. Fue el momento sublime de la charla que al final del relato estalló en aplausos.

Relatos históricos de gestas privilegiadas en la vo privilegiada de Rubencho. Foto Revista Semana.

Esa narración que escuchó toda Colombia hace más de 30 años, también la escuchó Jhon Jaime Osorio y fue la que cambió el rumbo de aquel joven que en aquel entonces estudiaba Ingeniería de Ecología. “Cuando Rubencho narró ese día la llegada al Lago de Covalonga que no se vio porque no había televisión para Colombia, todos lo escuchamos por radio, yo estaba en la Universidad Nacional estudiando Ingeniería de Ecología, estaba en el séptimo semestre y ese día yo dije que no iba a pendejear más porque yo ya tenía mi espíritu periodístico muy definido y al otro día me fui para la Universidad de Antioquia y compré el formulario de inscripción para Comunicación”, recordó Jhon Jaime.

Así se oyó la llegada de Lucho Herrera a Lagos de Covadonga

Jhon Jaime Osorio tiene 30 años de experiencia en el medio y un perfil muy completo, actualmente es periodista deportivo en Blu Radio, integrante del equipo olímpico, miembro del grupo de ciclismo de Caracol Televisión, es bloguero en El Espectador y Presentador de Ciclismo en Grande. Tiene experiencia en radio, televisión, prensa y medios digitales. También es docente universitario, asesora y capacita empresas y presenta eventos. Estudió Comunicación Social en la Universidad de Antioquia, tiene maestrías en Educación y Literatura.

El gusto por el ciclismo viene de su padre quien siempre ha seguido de cerca este deporte, Jhon Jaime creció en un barrio de Aranjuez escuchando todo lo que se transmitía de ciclismo en radio y como su padre es aficionado de esta práctica, también lo ha sido de Rubencho.

“El barrio Aranjuez era muy difícil porque era el eje de los combos armados de Medellín que estaban al servicio del narcotráfico, entonces mi mamá no me dejaba salir a la calle. A los ocho años cuando hice la primera comunión en el 78, el regalo que más me gustó fue un radio que me dieron en forma de balón de fútbol y en ese radio descubrí la magia de la radio, entonces yo desde los ocho años yo soñaba con la radio y yo hacía imitaciones en mi casa en el solar y yo empezaba a leer noticias como leían los locutores de noticias de la época y yo escribía las noticias o las copiaba del periódico El Colombiano para leerlas porque yo quería leer como los locutores de radio”, relató Jhon Jaime sobre su infancia que siempre estuvo ligada al deporte.

Estudió en el colegio Marco Fidel Suárez, allí para escapar de la violencia se metió a los equipos de baloncesto, voleibol y atletismo porque podía quedarse todo el día compartiendo con amigos, lejos del barrio. “Todo esto quería decir que yo tenía que volarme a hacer deporte o quedarme escuchando radio y la vida se me guio en esas dos cosas”, enfatizó Jhon Jaime.

A sus 14 años, Jhon Jaime hizo parte del grupo juvenil de la parroquia del barrio que tenía la misión de evitar que jóvenes como él cayeran en manos de los combos. En el grupo realizaban carreras de atletismo y ciclismo, además de torneos de microfútbol en el atrio de la iglesia y el encargado de narrar esos eventos era un vecino, Osvaldo Barrientos, quien trabajó en el Trabuquito Todelar, el encargado de comentar lo que pasaba era Jhon Jaime y las trasmisiones se hacían con el megáfono del carro de la parroquia.

Así fue creciendo Jhon Jaime, entre la radio, los deportes, la escuela y su barrio y aunque parecía que él tenía un futuro seguro estudiando periodismo al terminar el colegio, no fue así. “Yo tenía esa vena, pero a mí me gustaban los números, yo era bueno con los números, por eso terminé estudiando ingeniería, porque el psicoorientador del Marco Fidel me dijo que tenía que ser ingeniero y yo me metí a la Nacional, pasé a Ingeniería de Ecología, a mí la vida se me iba entre hacer deporte, en la Nacional me metí también a baloncesto, voleibol, hacía carreras de fondo, los números y escuchar a Rubencho narrando”, reveló Jhon Jaime.

Pero todo cambiaría con la narración de Rubencho en aquella Vuelta a España. “Luego de esa narración de ‘llegó Colón, llegó Colón, llegó Colombia’ yo me dije que estoy pendejeando y al otro día me presenté a Comunicación con tan buena fortuna que pasé y salimos a paro de 7 meses, le confesó Jhon Jaime a Rubencho en la charla, quien no sabía que por esa narración él dejó la ingeniería.

El paro de la Universidad de Antioquia le permitió superar la materia de Matemáticas Especiales con una profesora rusa, porque ese era su reto para dejar la ingeniería, “yo no me podía salir de la universidad perdiendo con Galina Likosova, yo ya le había ganado a los duros de la ingeniería de esa época y yo no podía claudicar con la rusa y yo le gané, cuando le gané sentí que cumplí y me salí sin hacer el semestre de prácticas y el trabajo de grado, luego por amnistía me exoneraron de la práctica y terminé haciendo el trabajo de grado”, finalizó Jhon Jaime sobre su paso por esta carrera que no era la suya.

Cuenta Jhon Jaime que cuando empezó a estudiar periodismo, en 1988, solo se hablaba de fútbol y ciclismo, en una radio comercial en la que empezó a trabajar le decían que los demás deportes no le importaban a nadie, así que Jhon Jaime se inventó el Resumen deportivo, una sección de los últimos cinco minutos del programa para hablar de baloncesto, atletismo y voleibol, deportes que practicaba.

“Luego Pilsen hizo el Noticiero deportivo Pilsen en esa misma emisora y ese me lo entregaron a mí y Jaime Tobón de la Rosa tenía un programa por la noche con Miguel Zapata Restrepo y Mike Forero, Los profesionales del deporte, entonces don Jaime Tobón me dijo: ¿Cierto que a usted le gustan mucho los deportes?, ¿Usted por qué no me redacta Los profesionales del deporte? Y yo le dije que claro, que para mí sería un honor. Yo debía entregar 36 cuartillas y en la ronda de noticias y me daba el crédito, él hablaba y mientras hablaba él iba escribiendo” comentó Jhon Jaime y agregó que después del programa lo llamaba y le corregía la redacción y la ortografía, gracias a esto Jhon Jaime no tuvo problemas con las materias de periodismo porque Jaime Tobón le enseñó a escribir.

Jhon Jaime pronto tuvo también su oportunidad en televisión, gracias a Eduardo Cano Mesa de Teleantioquia quien hacía el programa Deporte B. “Un día me dijo Jhon Jaime, ¿usted que tiene que hacer el sábado? Es que vamos a transmitir el Panamericano de karate-do y usted es el presentador y yo ni siquiera había presentado en televisión, pero él sabía que yo tenía la habilidad. Yo me fui a la Biblioteca Pública Piloto, busqué todos los libros de karate, el viernes que era el día de clasificación, me fui, me senté en la tribuna y empecé a preguntar sobre lo que sucedía, entonces al otro día yo presenté el Panamericano de karate en televisión, a uno le ponían un experto al lado pero alguien le tenía que dar ritmo a la transmisión, ahí aparecieron las matemáticas porque el deporte tiene mucha matemática”, recalcó Jhon Jaime sobre cómo sigue aplicando las matemáticas que aprendió en el deporte para entender cómo funcionan las prácticas de combate, las tablas y clasificación, y cuáles datos numericos le aportan a sus comentarios.

A modo de crítica Jhon Jaime añadió: “Yo no sé por qué hay colegas que transmiten ciclismo sin un cronómetro en la mano y tomando tiempo con el reloj de pulso”, pues de acuerdo con él,  el cronómetro es importante para tomar puntos de referencia y anticipar los resultados finales de una carrrera de ciclismo. El ejercicio de usar el cronómetro Jhon Jaime lo ha realizado desde muy joven, jugaba a tomar los tiempos mientras seguía las transmisiones en la radio. “Yo sabía cuando un periodista se había equivocado al tomar el punto de referencia”, añadió Jhon Jaime.

La televisión llegó al ciclismo y Jhon Jaime por su habilidad matemática de tomar el tiempo ya sabía quién era el líder aún cuando en la televisión no habían dicho nada y según él todavía pasa así, «estamos esperando el resultado final (dicen los presentadores de televisión), pero ¿cuál es la noticia? Si la noticia es que el colombiano es líder hay que decirlo ya, ¿cómo lo vas a decir diez minutos después? Para eso sirve el cronómetro y la calculadora en el periodismo», enfatizó Osorio.

“Los tiempos en la televisión los marcan los chips que tienen las bicicletas, cuando un ciclista va en carretera y tiene un problema mecánico, le cambian la bicicleta y le queda el chip en la otra, entonces uno es viendo un ciclista metido en el grupo y cuando sale la clasificación general, la del sistema, te aparece el que le cedió la bicicleta y le aparece el tiempo al otro, pero si usted lo tomó manual, yo digo que en el grupo entró el colombiano y ese queda a tanto y en algunas transmisiones me dicen que no, es que ahí está el resultado oficial, agregó Jhon Jaime, quien afirma creerle más al cronómetro que a la televisión porque no todos los tiempos de la computadora son reales a la hora de dar el resultado de una etapa en ciclismo.

J.J. Osorio ciclismo apoyado en sólidas bases de la academia, con matemáticas precisas.

Según Jhon Jaime, muchos se quejan porque él anticipa a lo que él se defiende con el argumento de que las matemáticas son exactas y no mienten.

Rubencho prosiguió la charla hablando de la importancia del contenido, por eso es que él acude a la literatura, historia y geografía del lugar en el que sucede una etapa o un torneo porque eso le ayuda a enriquecer sus relatos sin sonar muy docto, no en vano le llaman ‘el poeta’.

Esto porque, según Jhon Jaime, la producción de televisión en Europa es bonita porque venden país y cultura, la producción le dice a los que tienen los derechos para transmitir qué van a mostrar en un orden específico, lo que le permite a estudiosos como Rubencho y Jhon Jaime preparar sus relatos y comentarios de acuerdo a lo que se muestra en televisión y en el entorno tiene una intención.

Rubencho y Jhon Jaime preparan sus transmisiones. Una muy especial fue la victoria de Mariana Pajón en los Juegos Olímpicos de Londres 2012, en la que la bicicrosista se llevó la medalla de oro.

Así fue narrado el Oro de Mariana Pajón en Londres

«Cuando uno acostumbra a los oyentes a que la narración tiene unos sones espectaculares, que tienen verso pues tiene que hacerlas todas a ese nivel o si no la gente dice que este Rubencho no es el mismo y me llegó lo de Mariana Pajón, eso era en agosto y me preguntaron qué iba a decir, yo dije que estamos en agosto, están los silleteros en Medellín, vamos a hablar de flores y orquídeas, ella es antioqueña y yo soy antioqueño también y entonces me dijo un bogotano que había ahí que eso quedaba muy paisa y que eso no son los juegos intercolegiados, son los Juegos Olímpicos y dije yo que tiene toda la razón, ¿cómo cambiamos eso tan paisa y bajamos un poco las silletas, la paisa de Mariana, el paisa narrador y me dije: ¡Uy yo sí voy a decir algo que suene irreverente!, entonces en ese momento llega alguien y dice que se murió Jairo Varela, que anoche le dio un infarto y yo pensé: ¡es por ahí! Jorge Varela tiene más de 80 éxitos pegados, casi todo el mundo se sabe las letras del Grupo Niche y me abre más país, ya me meto al Valle del Cauca, al Chocó, porque Jairo era de Quibdó y lo estaban velando en ese momento, no dije nunca Jairo Varela y la gente lo entendió perfectamente, ahí está la grabación que sacamos lo que diga el corazón”, recordó Rubencho.

Jhon Jaime añadió que la frase salió perfecta porque en ese momento Mariana hizo una señal de corazón.

Rubencho prosiguió, “yo veo que Mariana se eleva sobre el cielo y cae otra vez en la pista y yo digo: ¡bajo este cielo de tambores!, eso es de un tema de Niche, yo no dije nunca Niche ni Varela, pero en Colombia es obvio, lo entendía todo el mundo. Después viene el ¡Dios salve a la reina!, decir eso es como quitarle la corona a la Reina Isabel II y ponérsela a la reina nuestra, a Mariana Pajón, era irreverente y al final rematamos diciendo ya en el éxtasis, la gente estaba celebrando en las calles ¡no puedo evitar que los ojos se me agüen! y estábamos todos llorando en ese momento, esa es canción de Varela, se llama Mi pueblo natal, destacó Rubencho.

Jhon Jaime Osorio agregó que ahí está el reto del comentarista de unir la emoción del narrador y la razón del comentarista, pero sin desentonar. “Entonces termina Rubencho con ese decorado hermoso y tiene que entrar uno supuestamente a explicar, pero ¿cómo se sale uno del poema para meter una prosa? Ahí yo dije que ganó de punta la colombiana bailando sobre la bicicleta, el bailando es para que no se pierda el ritmo de salsa que traía, pero debe ser más racional”, explicó Osorio.

Rubencho y J.J. Osorio forman un conjunto armónico.

 

Pero para creativos como Rubencho no siempre es fácil crear esas narraciones poéticas, a veces se cae en la repetición, como casi le sucedió en la Vuelta España de 1987. “Yo ya venía de llegó Colón, pero ya a la altura del 16 de mayo a mí se me había agotado el léxico, yo ya no tenía nada que decir, esto son cuatro, hasta cinco horas diarias. Entonces venían los colegas de otras cadenas de radio y televisión y me decían

– Qué bien te salió eso de Covadonga, esa no la volvés a hacer.

Le daban a uno moral y le preguntaban a uno qué iba a decir, pues el día anterior cuando ya supimos que íbamos a ganar, yo pedí permiso para meterme en una biblioteca yo era el único que estaba buscando libros a esa hora en plena Vuelta España, al día siguiente terminaba la Vuelta frente al Santiago Bernabéu, en el Paseo de la Castellana, yo me acerqué donde una señora y le dije:

–Señora, le voy a explicar cuál es mi caso, es grave porque yo mañana tengo que narrar para toda Colombia, búscame unos folleticos pequeños de poemas de Miguel Hernández, Antonio Machado, García Lorca y Juan Ramón Jiménez, yo con eso me defiendo.

–Te vas a llevar a España, respondió la señora de la biblioteca.

–A ver si usted me entiende, yo no quiero tomos grandes, ni libros de estudios sobre García, quiero cositas pequeñas.

Y ella me trajo el ramillete de poemas en unos fascículos muy manejables. Yo me los tenía que leer esa noche y prepararme para el día siguiente, yo dije estos son, me fui con la clave de la narración que después dio premio Ondas de España y muchos premios que todavía nos tienen vigentes”, relató Rubencho.

Según este poeta, hay que leer para armar el esqueleto y ponerle un estribillo a su narración y relató para los asistentes del evento cómo fue que logró construir la narración de la última etapa de aquella inolvidable Vuelta España.

“Yo tenía un verso más o menos así: ¡caen las telarañas, corren los niños, bailan los cipreses!, pero me faltaba el estribillo, que es el que se repite varias veces, al otro día en el comedor desayunando yo iba incompleto y llegó el mesero:

–Colombianos, ¿no?

–Sí, colombianos,

–¿Celebrando ¿no?, ¿celebrando mucho?

–No todavía no, falta la etapa del día de hoy

–¡Hombre si eso se veía llegar!

Y yo ¡hay esa es! Uno le roba como inspiración a los demás o se las manda Dios de una manera, es como la fórmula de una torta, que uno no la muestra, pero la tiene escondida”, contó Rubencho sobre cómo el azar también le ayuda a completar sus narraciones.

Pero según Rubencho no es solo tomar una frase a Machado o de Miguel Hernández, sino saberla aplicar en el momento que es, si dice su relato un kilómetro antes no genera nada y si lo hace 300 metros después de que el ciclista cruzó la meta tampoco genera nada, tiene que ser en el momento del preciso, en el clímax, en la cumbre de la transmisión.

El conversatorio cerró con una reflexión de Jhon Jaime Osorio sobre el futuro de la narración del ciclismo: “Rubencho tiene 70, yo tengo 51, yo llevo 30 años en esto, Rubencho lleva 50, y la gran generación del ciclismo colombiano apenas está empezando porque hablamos de Nairo, Rigo, Superman, Edgar, Sosa, Miguel Flórez, Sergio Higuita..  La pregunta es ¿a esos quién les va a narrar y quién comentar?

 

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5 respuestas a «Conversatorio UPB/Cápsulas: Rubencho y J.J, magia y precisión del ciclismo»

  1. Carlos Julio Zapata Uribe
    Apartadó Antioquia / Nacional

    *Excelente trabajo de Liceth Torres
    Rubencho es un gran personaje de nuestra radio. Me queda una duda con respecto a John Jaime Osorio por su edad, toda vez que dice que en el 87 estaba en séptimo semestre de ingeniería de ecología, habiendo nacido en el 70, es decir que ingresó a la universidad de 13 años y medio, tremendo nerdo.
    Carlos Julio Zapata Uribe, Apartadó

    Respuesta de J.J. Osorio:
    Sí, nerdo total.
    Nací en el 68
    Bachiller en el 84
    Ingeniero en el 89
    Comunicador en el 93.

    1. Carlos Julio Zapata Uribe
      Apartadó Antioquia / Nacional

      *Para J.J. Osorio
      Gracias JJ por la aclaración y lo felicito por su carrera.
      Carlos Julio Zapata Uribe, Apartadó

  2. Jorge Martinez
    Medellín / Nacional

    *Por el Conversatorio UPB/Cápsulas
    Excelente, de lo mejor, el resaltar al poeta (Rubencho) es revivir los mejores momentos de la radio.
    Felicitaciones Liceth, que bonito trabajo.
    Jorge Martínez, Medellín

  3. José Fernando Palomino Posada
    Armenia Quindío / Deportes Quindío y Deportivo Cali

    *Rubencho !EXCELENTE!
    El mejor y único por mucho tiempo, aún no tiene rival. Señores de Cápsulas, pregunto: De los conversatorios en la U.P.B no quedan los audios o el vídeo de dicha actividad. Sí existen dónde están y si los podemos descargar?
    Gracias por la respuesta. FELICITACIONES.
    José Fernando Palomino Posada, Armenia

    Del editor. «Hola Don Alfredo, lamento decirle que no quedan audios de estos eventos», Carolina Isaza, UPB.

  4. uriel Bautista Gamboa
    Barranquilla / Millonarios

    *La dupla Rubencho – J.J. Osorio
    Retornando a los momentos de la vida, donde la nostalgia es la más hermosa compañía. Rubencho y JJ Osorio, una dupla que conjuga el pasado y el presente del ciclismo, y por supuesto mirando el futuro, a través de la hendija de la aldea global donde se juntan todos los medios de comunicación vigentes.

    El ciclismo es sinónimo de Colombia, y como tal merece toda la difusión para aumentar en nuestra, geografía, la respuesta potente del eco que nos emociona con un triunfo colombiano.
    Uriel Bautista Gamboa, Baranquilla

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