Capsulas de Carreño

Se impuso la garra … con frisoles

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Por Jorge Iván Londoño Maya.
Columnista Cápsulas.

Charlotte, por allá en Carolina del Norte, se dio el lujo de ser la sede del partido semifinal entre Colombia y Uruguay, partido que fue promocionado como una final adelantada, y dicho y hecho.

Como siempre, Colombia jugando de local con el lucimiento por el  canto del himno nacional. El amarillo predominó no solo en la tribuna, también lo fue en la cancha, traducido en el posicionamiento que Colombia tuvo en el  primer tiempo, poniendo condiciones y tocando de memoria la misma melodía de los partidos anteriores, así Núñez nos hubiera hecho tragar el cabo unas 3 veces.

Minuto 39, cobra James el tiro de esquina, para que Lerma de cabeza venza al grandulón de Rochet, gol que se tiene registrado en la oficina de patentes, y que a su vez, fue motivo para que por primera vez el sismógrafo de la oficina de fenómenos naturales de Carolina del Norte, registrara un movimiento telúrico con epicentro en el estadio Bank of América, creo que traduce Banco de América. Con esa asistencia James ajusta 6 en esta copa, igualando el récord que tiene un brasilero desde el 2004. ¡Hágame el favor!

Pero como no hay dicha completa, como decían nuestras abuelas, al minuto 46 a Daniel Muñoz se olvida de la llavería, y responde con un codazo el arañazo menudito, el que más duele,  que le hace Araujo por las espaldas, tal como se estila en ellos. El árbitro manito le muestra a Muñoz la segunda amarilla, por lo que la roja llega por entrega inmediata. Y Araujo, ahí.

Para la complementaria Lorenzo hace lo lógico, saca a Jhon Arias y entra a Santiago Arias para sustituir a Muñoz. Uruguay comienza a forjar la herradura y Colombia a defenderse con yuca y papa, dejando arriba a Díaz por si las moscas.

Los uruguayos sacan muy tímidamente su garra charrúa, que es superada con creces por la garra con frisoles de nuestros paisanos, que se baten como hienas con dolor de muela. En Colombia entra Mateus en reemplazo del crack Richard Ríos, lesionado por dos uruguayos a mansalva y sobre seguros, como desquite del baile que les dio en dos baldosas, lesión que el árbitro asimiló al cuento del pastorcito mentiroso. ¡Órale!

También entran Kevin Castaño por James, líder, capitán y en este momento nuestra insignia. Mina entra por Córdoba para poblar la defensa y el firmamento en los tiros de equina, tal como sucedió, y por último Sinisterra le da descanso a Luchito.

Sin pecar de exagerado, creo que tuvo más opciones Colombia de aumentar el marcador que Uruguay de empatar, con aquellas dos inmejorables ocasiones de gol que tuvo Mateus, pero estaba escrito que el sufrimiento sería hasta el minuto 97 y piquito.

Si señores, se le ganó al mejor equipo, pues según ellos; al equipo de Bielsa el genio, según muchos, a quien los camarógrafos enfocaron en todas las poses y muecas; al equipo de la tan mencionada “garra charrúa”, esta vez superada por la garra con frisoles.

Este domingo será la gran final entre Colombia con James y  Argentina con Messi, partido que jugaremos con la misma garra, con el mismo aliento de hijuemil mil en la tribuna y 50 millones de corazón, y de ñapa tendremos a Shakira eludiendo argentinos con su movimiento de cintura.

Lo del invicto aumentado a 28 fechas, es lo de menos, lo demás será alzar la Copa América por segunda vez.

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2 comentarios

  1. Roberto Usme Motta

    11 julio, 2024 at 9:46 am

    Por comentario de Jorge Iván Londoño
    Sr, Londoño, mis respetos. Colombia ejemplo de tenacidad y unidad con el triunfo de su selección resistieron con el corazón en la mano. Lo veo Campeón de esta Copa América.
    Roberto Usme Motta

    Hincha de DiM
    Envigado

  2. Luz Marina Toro

    11 julio, 2024 at 5:31 am

    Por comentario de Jorge Iván Londoño
    ¡Cierto! Colombia fue más que Uruguay, para desvirtuar lo que dijo el «loco» Bielsa que Uruguay mereció empatar. Por provocadores, sucios, tramposos, se llevaron su premio: la derrota. Bien por la justicia.
    Luz Marina Toro

    Hincha de Santa fe
    Medellin

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