Capsulas de Carreño

Sentimiento verde.

LO que fue ayer viernes el entrenamiento de Nacional y el respaldo de la tribuna. Foto @Telemedellín.

Por Jorge Iván Londoño Maya.

Atlético Nacional, el equipo de mis amores desde chiquito, desde 2012 ha dejado en el firmamento futbolístico  una estela luminosa formada por los éxitos logrados por Juan Carlos Osorio y Reinaldo Rueda. Una estela imposible de ignorar, porque es visible desde donde se mire.

Ante la ida de Rueda se trajo a Juan Manuel Lillo, no se por arte de magia de que o de quien, pero lo cierto es que su dejo español no fue claro para nadie, y tampoco hizo entender su algebraica idea futbolística: así que en buen ahora se marchó.

Pasado el sustillo, para la noche buena de diciembre 2017 tuvimos natilla, buñuelos y de traído la noticia del nuevo técnico, el argentino Jorge Almirón, quien venía precedido de muy  buenas notas y calificado como el mejor técnico del momento en su país. Sacamos pecho.

En enero comenzó la era Almirón con los jugadores que había en caja, y los refuerzos sugeridos por el mismo. El debut fue con triunfo, precisamente contra el Tolima, el mismo equipo que hoy enfrentamos en la final.

Con Osorio se dio un tiempo de espera al menos para ganar un torneo de la liga. Con Rueda se ganó de entrada el primer torneo jugado y con Almirón esperamos repetir el inicio de Rueda. La acomodada entre técnico, jugadores e hinchada, pero principalmente al estilo de juego, ha generado posiciones de todos los colores y sabores,  porque Osorio nos acostumbró a  la rotación y a sus papelitos y Rueda le echaba cilantro al ataque.

Por el contrario, Almirón recalca en la defensa, y gusta de echarle mucho limón, en el sentido estricto del sabor. Se hacen pocos goles, pero en igual medida se reciben, y aunque esto suena a equilibrio, a la hinchada, que en estos últimos años nos levantaron con goles,  eso nos suena extraño, y el hecho de ganar un partido por uno a cero nos deja como un amarguito. ¡Qué hacemos pues!

De a poco el técnico nos va metiendo en su mochila, y a fe que en estos partidos de la final le ha cogido el pulso a su idea de juego y a lo que quiere de cada jugador, trabajo juicioso  que por demás tiene la estrategia del ajedrecista y la contundencia del velocista

El excelente resultado como local de este torneo, (todos los partidos ganados y ni un gol en contra) que esperamos con fe que esta noche se autentique ante los 45 mil notarios públicos apostados en el estadio, no tiene comparación. Eso pues sin olvidar los 35 partidos invictos como local logrados hasta el presente, registro en el cual los últimos técnicos han puesto su contribución

Ha sido pues un semestre sin la generosidad goleadora y lúdica de otros procesos, pero con la seguridad y la rigurosidad  que dan el trabajo hecho a mano. Ojalá los directivos le dieran  continuidad a este proceso, que ya salió del cascarón, continuidad que con toda seguridad tendrá el aval de toda la hinchada, porque a decir verdad, nos estamos acostumbrando a ver el fútbol con el estilo del hombre de la camisa negra.

Así como en la pasada noche buena tuvimos de traído la noticia de la contratación de Almirón, esperamos que en el despertar de mañana, y como anticipo del día del padre,  encontremos la estrella 17 debajo de la almohada

Ah….y tranquilos que la virgen Milagrosa que traen en la nómina del Tolima, es Advocación Registrada por estos lares.

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