Capsulas de Carreño

Sergio Arango Vásquez, intermediario diferente de futbolistas

Sergio Arango, intermediario, con aval de la Federación Colombiana de Fútbol.

Por Roberto Urrea P.
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Sergio Arango Vásquez, ex jugador de fútbol, finalista del Desafío 2012, ahora nuevo intermediario de jugadores de fútbol avalado por la Federación Colombiana de fútbol.

Relata en Cápsulas, aparte de aspectos de su perfil, sus comienzos en el fútbol, lo que significó el Ponyfútbol, su experiencia en Argentina y o actual que son sus ambiciosos proyectos que irán en beneficio de los nuevos futbolistas de Colombia.

INFANCIA
“Nací en la Clínica León XIII de Medellín, el 9 de Julio de 1989, cuando el fútbol colombiano con Atlético Nacional, logró por primera vez la Copa Libertadores de América. Mis padres son Ramiro Arango y Elizabeth Vásquez, de Angosturas y Yarumal respectivamente. Durante 17 años viví y me formé en el barrio Manrique, con escasez, con un entorno en donde las posibilidades eran pocas. Cuando comencé a salir por medio del fútbol a otros municipios y a otras ciudades, me di cuenta lo que es la magnitud del mundo”.

EL PONYFÚTBOL
“Empecé en la Escuela de Fútbol Versalles de Manrique Oriental. Allí fueron mis primeros entrenamientos, con el privilegio de jugar el Ponyfútbol. Fue algo mágico por todo lo que se manejó en torno al evento, con banda, actos protocolarios, uniformes y poder compartir detrás de un balón, con tantos niños de todos los barrios de Medellín”.


EN LIGA

El primer equipo en la Liga Antioqueña de Fútbol fue el Club Pioneros del Barrio Jardín y luego pasé al Club Risas de Rionegro en donde tuve una buena participación como volante de marca, aunque me gustaba subir al ataque como centro delantero. Luego pasé a jugar como defensa central gracias a mi saltabilidad.

Sergio Arango, un estudioso del tema y con asesorías en el exterior.


EN ARGENTINA

“Cuando tenía 20 años por medio de un intermediario, me abrieron la posibilidad de ir a probarme al San Telmo de la tercera división de la Liga Argentina, en donde estuve durante seis meses. Jugar varios partidos, pero el que más recuerdo fue contra San Lorenzo por lo que significa este club en donde jugó el gran defensa colombiano Iván Ramiro Córdoba y del cual es seguidor del Papa Francisco.

Por ser una persona muy inquieta, esta experiencia en Argentina me sirvió para generar mucha conciencia. El hecho de ver que la gente se montaba a los buses, abrían su negocio, iban al trabajo y esto me sirvió para analizar que eso mismo se hacía en Colombia. Lo único que cambiaban eran las costumbres”.


DESAFÍO 2012
Cuando arribé de Argentina, llegué con una molestia en la rodilla y me tocó someterme a una cirugía de la cual me recuperé satisfactoriamente. Un día estaba observando un programa de televisión y vi un anuncio sobre el reality de Caracol TV y yo me dije interiormente, ¡vamos a presentarnos a ver cómo nos va! Me presenté hice todo el casting, pasé y fue muy bonita la experiencia de haber llegado hasta la gran final.

Cuando llegué a Plaza Mayor para preséntame como candidato, había 4 mil participantes, misión complicada pero yo estaba mentalizado que iba a pasar al grupo de elegidos. Cuando me presenté dije: Tengo 22 años soy futbolista y eso le llamo mucho la atención al jurado.

Sergio Arango, orientación personalizada para triunfar en el exterior.


MENTALIDAD
Ahora con mis 31 años, veo las cosas de otra forma, pero gracias al aprendizaje en las academias logré este gran puesto en el Desafío, que no fue fácil, pero estaba convencido que yo no me iba a ir, me tenían que sacar y esto me ayudo a entender que la parte formativa de los equipos no fueron en vano.

La coordinación, la saltabilidad, el equilibrio, todo eso me ayudó para sobrepasar cada obstáculo de esa experiencia tan bonita en San Salvador en donde tuve la oportunidad de conocer la cultura Maya”.


OPORTUNIDADES
«Después de la participación en el Desafío, se abrieron muchas puertas, una de ellas fue la de estudiar actuación en donde tuve el acompañamiento de varias agencias importante de Bogotá, que vieron mucho potencial en mí, con un proyecto de diez años. Sin embargo, me llamaba mucho más la atención el fútbol porque lo jugué y decidí utilizar esa oportunidad no conmigo como futbolista, sino la de apoyar a otros jóvenes.


INTERMEDIARIO
Comencé con el jugador Mateo Atehortúa a quien llevé a Argentinos Juniors, se firmó un contrato por dos años y desde ese momento se inició un gran proceso de darle la oportunidad a él de soñar, pero me di cuenta de muchas cosas de las cuales carecían los jóvenes. Es por eso que comencé a crear la Casa Club.

Ya está funcionando la Casa Club en Rionegro.


PROYECTO

«Siempre me ha gustado ver las cosas por lo grande. Desde ese momento comencé a realizar mi labor, no ver la representación de jugadores negocio, no verlo por un porcentaje. Yo invertí mucho de mi dinero que gané en el Desafío. Luego de la primera experiencia con Mateo Atehortúa, se fueron acercando más jóvenes, los cuales asesoré y fuimos creando algo positivo.
Ellos no actúan en el fútbol porque se encontraron con muchos vacíos. Es por eso que mi proyecto es La Casa Club gracias a todo el aprendizaje alcanzado en las Ligas de Estados Unidos, Francia, Argentina, Uruguay y Panamá.
En el mundo hay millones de futbolistas y no todos pueden jugar como Lionel Messi o Cristiano Ronaldo. Si vos quieres ser jugador de fútbol vamos a educarlo de la manera más correcta y abrirle a oportunidad en cualquier país para que haga su proyecto de vida.
Con esa iniciativa comencé a relacionarme y capacitarme con presidentes, gente del fútbol quienes me fueron aportando mucho conocimiento, en donde fui anotando muchas cosas y a mis 31 años vi la oportunidad de generar más respecto y de consolidarme como intermediario, frente a los dueños de los equipos, los presidentes, gerentes deportivos, técnicos y los mismo jugadores”.

 

CASA CLUB
“En todo el proceso como asesor, llevando jugadores a Francia, Argentina, Estados Unidos, Panamá, siempre que hacia la gestión de llevarlos, que firmaran su contrato, me decía “labor cumplida”, pero al regresar a mi hogar no dejaba solo a los jugadores, tenía una relación por medio de celular.
Sin embargo a medida que fue pasando el tiempo me di cuenta de que estos jugadores no invertían sus 22 horas restantes después del entrenamiento en hábitos y por medio de esa necesidad se crea el proyecto CASA CLUB. Desde que se levantan hasta que se acuestan los jugadores deben tener hábitos de comportamiento direccionados.


OBJETIVO

En CASA CLUB se busca enseñarle al jugador que aunque no tenga club, que aunque no tenga empresario, si tiene unas bases sólidas para convertirse en jugador profesional desde un lugar cálido y apropiado. El fútbol no es solo firmar un contrato. El profesional debe actuar como lo que es, como profesional y para eso se necesita de una orientación permanente en un lugar idóneo para la práctica del fútbol.
Cuando el jugador actúa como profesional, se relaciona con gente que actúa como un verdadero profesional y en esas relaciones es donde se encuentran esas oportunidades.

Los sueños no terminan acá. La idea es que el futbolista colombiano alcance lo más alto de esta profesión.


SEDES

CASA CLUB tiene sedes que están ubicadas en Rionegro (Antioquia), Miami y Panamá para que los jóvenes futbolistas se puedan educar con un modelo dinámico. Para poder conocer mejor al futbolista mi proyecto es tenerlos de cerca y así poderlos orientar mejor de cara a su carrera deportiva por medio de un sistema dinámico. Vamos a saber si el jugador desde que se levanta hasta que se acuesta cumple con sus hábitos, tenemos unas evaluaciones internas en donde nos daremos cuenta si el jugador está aprendiendo o no para saber cuáles son los vacíos que presenta desde los aspectos físico, técnico, táctico y mental para poderlo presentar a un club y tener su contrato.

Sergio Arango Vásquez, intermediario de fútbol, con aval de la federación, considera que los jugadores colombianos deben tener estándares de calidad de vida y saber que los nuevos talentos mostraran una mejor cara de Colombia. Y sigue soñando con su empresa I Still Dreaming Colombia para que algún día un jugador colombiano obtenga un Balón de Oro.
(Fuente: Casa Club, celular 305 353 44 77
I Still Dreaming).

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