Capsulas de Carreño

Somos una realidad.. Por Álvaro Santamaría Ochoa.


Por Álvaro Santamaría Ochoa

 

*El futuro ya es presente. Ahora lo importante es evitar que esté presente sea efímero. El fútbol colombiano vive un añorado momento.

El # 9 , el # 10 , el # 7  y el # 11 se pueden desaparecer en el Fútbol. Pero jamás sus POSICIONES y FUNCIONES.

Inventen lo que quieran en el fútbol, que el saque de banda lo hagan con el pie, no importa, pero renunciar al mano a mano de los extremos, punteros o aleros como se les quiera llamar, me parece que es renunciar a los duelos individuales que hacen parte del espectáculo.

Ahora, renunciar al # 9 , que ha sido el tatuaje del goleador es un sacrilegio. No tener ese centro delantero permanente en el área es como darle a los centrales unas vacaciones remuneradas. Pero también es cierto para qué un goleador,  si no hay aleros que lo surtan  de centros.

El mítico # 10, ha sido y será sinónimo de creación y talento.
El gol de la Selección Colombia es el RECLAMO a gritos de nuestra súplica. Un # 10 que lanza a un extremo, este que busque al goleador, centro delantero , # 9 que llega como un tanque potente a definir. Hoy más que nunca, los tenemos, no dejemos pasar esta “cosecha” de buenas individualidades.

Hoy COLOMBIA, sin perder la humildad, pero sí, reclamando con orgullo el justo momento estelar que se vive, somos gestores y dignos defensores del fútbol Suramericano del momento. Ante el vertiginoso descenso futbolístico de las reconocidas Selecciones de Brasil y Argentina , es sin duda Colombia el centro de atracción.

Siempre hemos sostenido, con mucho respeto, que el mejor DIRECTOR TÉCNICO es aquel a quien le correspondió dirigir al mejor grupo. De ahí en adelante solo debe aplicar las estrategias y estilo que le significarán su sello y marca.
Ya el fútbol requiere de un buen MANEJADOR de GRUPO, un buen SELECCIONADOR porque lo demás es coincidir con una buena cosecha, llamada fracha en esa nómina y un conductor mental, llamado sicólogo.

Al fútbol de hoy antes de masajear los músculos y saltar a la cancha, es necesario un masaje mental que te impregne ese positivismo controlado para alcanzar el triunfo. Que bueno el momento actual de nuestro fútbol. No le hemos aún ganado a nadie, aún no somos campeones, pero que somos noticia no solo por el reciente triunfo ante Argentina, sino por el juego en conjunto y las individualidades, también es cierto.

Coloquémosle la palanca de cambios en segunda para que no nos desboquemos y mantengamos una mesurada velocidad de optimismo.
[ÁLVARO SANTAMARÍA OCHOA
Fútbol con Identidad]

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