Todas las dudas las aclaró Castillo, Verde campeón.

BUCARAMANGA. Sin jugar bien, sin capitalizar un jugador menos del rival desde el minuto 20, alcanzó la estrella de la Superliga gracias a la actuación consagratoria del arquero Harlen Castillo. Foto @nacionaloficial.

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Por Jorge Alberto Cadavid.
Columnista Cápsulas.

 

Una nueva final, con equipos » fríos » en fútbol y técnicos nuevos, Nacional con ausencias como Ospina , Castro y Sarmiento producto de las caricias del leopardo en el partido de ida.

Sorpresa en Salazar, en lugar de Cándido y Zapata por Uribe, inicio flojo en defensa, errores repetidos siempre perdiendo la espalda, pero Castillo responde.

Nacional solo aparece en área contraria a los 9 minutos en pelota quieta, Cardona al cobro y cabezazo de Morelos.

Ortega el juez no es Ruiz, impone autoridad, y rápido controla la intención de los patas duras leopardos.

Saliendo desde su propio campo Hinestroza cabalga, llegando al área chica es cruzado por Gutiérrez y se gana la roja.

Con la ventaja del hombre de más en cancha, desaparece el ataque amarillo y surge con más propiedad el del Verde.

Lo paradójico, es más fructífero el tandem de la izquierda que el de la derecha, todos confiados en Román- Hinestroza y no son.

Llegadas hay, eficacia no, los leopardos definen que el partido hay que ensuciarlo, que el tiempo se consuma sin jugar.

La complementaria sin cambios, exige más dinámica, Nacional en jugadores básicos va perdiendo la cabeza.

Bucaramanga se aferra a mantener el cero para llegar a la definición desde el punto penal.

Entonces es un juego cortado, de simulación de faltas, sin continuidad.

Los cambios llegan, Cándido y Arce por Salazar y Asprilla y más tarde Viveros y Uribe por Morelos y Campuzano pero la línea de juego no cambia, lo claro es que Sambueza con sus ganas suple el jugador que falta.

No se juega, Nacional sin claridad, sin ideas, duele es que no muestran intensidad, ganas, y ante estas circunstancias en 180 minutos, en la ida con 10 y en la vuelta con 10 los Búcaros enredaron, confundieron, hicieron ver menos al favorito de la serie.

Ya en la definición desde el punto de los sustos, el que estuvo fresco, impávido fue Castillo, el real ganador de este nuevo campeonato.

Que dirá el periodismo Bogotano y sobre todo un paisa bogoteño, C. A. Londoño, como les duele.

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