
Por Óscar Rentería Jiménez, Moscú
*Jugadas las primeras fechas del Mundial aquí en Rusia, unos celebran y otros pierden como favoritos.
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Entre las cosas buenas que se han visto en la Copa del Mundo, están la goleada de Rusia, el brillante triunfo de México con Juan Carlos Osorio como técnico, las tres anotaciones de Cristiano Ronaldo, el partidazo entre España y Portugal y las sorpresas que ya brindaron Islandia y Suiza. Lo negativo corrió a cargo de Alemania, Brasil y Argentina, que no respondieron con el favoritismo y que estrenaron el Mundial con pobres presentaciones.
EL VAR
Con aciertos y desaciertos, este avance tecnológico todavía no convence. Aunque se conoce que el árbitro siempre dirá la última palabra, hay jugadas donde intervienen los del VAR y otras donde no aparecen, quedando todo dispuesto para la especulación de periodistas y aficionados. El VAR se creó para brindarle al fútbol un juego más limpio y justo en sus decisiones, pero hay árbitros que no lo buscan y en otras ocasiones el VAR debe intervenir y no lo hace.
En el partido que le ganó Suecia a Corea, entre otras cosas bastante discreto, se presentaron tres jugadas para el árbitro y el famoso VAR. En una acertaron y se sancionó penal, pero en las otras dos, también clarísimas, ni el juez ni la tecnología. El nuevo sistema puede resultar efectivo, siempre y cuando se aplique en las acciones que pueden definir un juego.
EL MUNDIAL
La experiencia vivida en Copas del Mundo desde 1978 en Argentina, me permite criticar varias situaciones de este Mundial ruso. Increíble que varios balones se desinflaron durante los primeros partidos, que los periodistas acreditados no tengan en el costoso IBC, una sala acondicionada para ver los encuentros de otras sedes por televisión y una cafetería para comer algo después de 18 horas de trabajo.
El ingreso a los estadios no está organizado, el transporte se presta con incumplimiento en los horarios y aunque los estadios se llenan, en las ciudades no se aprecia el entusiasmo que despierta una competencia tan maravillosa. Es un mundial tan frío, como la gente de este país.





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