Capsulas de Carreño

«Tu eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré»

Sin importar el momento del uno o del otro, para prueba de ello son los 32.254 espectadores que tocaron pista en el Atanasio Girardot. Foto tomada de @Nacionalspasion.

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Por Jorge Iván Londoño Maya.
Columnista Cápsulas.

 

Pensando en el título para mi columna, me acordé de lo que le dijo Jesús a Pedro, “Tu eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi iglesia”.

No porque Pedro, Sarmiento en este caso, sea la piedra que sirva para edificar al nuevo Nacional,  pero si para el cuartico de hora que le tienen reservado al técnico hasta que termine este campeonato.

Y lo encontré apropiado, porque Sarmiento nos mostró a un Nacional diferente, con una alineación más práctica, con cambios en algunas posiciones para darle más soltura al juego, aparecen las parejas por sectores y algo de pimienta en la defensa.

Este clásico entre Nacional y Cali, llamado entre verdes, tiene por historia y tradición un atractivo especial, sin importar el momento del uno o del otro, para prueba de ellos son los 32.254 espectadores que tocaron pista en el Atanasio Girardot. Esta vez Nacional lució su uniforme de gala, y el Cali se vistió de negro luto, color “reinante” por estos días.

En los primeros minutos vimos un Cali juguetón, sin embargo, fue Nacional el que a los dos minutos abrió el marcador, mediante jugada de pared de castillo medieval entre Banguero y Andrade, quien  al entrar al área saca un remate con curva para anotar un gol de 5 admirado en geometría. Llama la atención la mínima celebración del gol por parte del “Rifle”, quien a cambio de su sonrisa para estos momentos, puso cara de su apodo; pero bien sabemos que el invierno también ha hecho de las suyas al interior de la institución.

Diez minutos más tarde el turno le tocó a la pareja del lado derecho, jugada de lujo entre Candelo y Román, para que este haga el centro hacía atrás, entra Dorlan y de zurdazo marca el segundo, gol que si tuvo más celebración, hasta un sonoro y espaciado madrazo ante la cámara, por parte del anotador. ¡Qué pena con las damas!

Termina el primer tiempo con dos goles a favor, varias  opciones de aumentar la cuenta, y un juego a ratos vistoso por parte del “nuevo” verde.

La complementaria comienza con visos del primer tiempo, porque a los 15 minutos llega la jugada entre Dorlan, Duque y Candelo, quien le hace el pase a Román para que la finalice de potente derechazo que vale para el tercero y definitivo.

Tampoco han de faltar en este tiempo más opciones de gol, entre ellas la más relevante fue la de Olivera al minuto 80, negada por el paral, que no fue capaz de correrse unos centímetros para que el balón entrara.

El Cali tuvo una opción de gol, anulado por previo fuera de lugar, jugada que tuvo que ser analizada por el VAR durante 5 minutos; lo que la convirtió en una charla de BAR.

Durante los 20 minutos finales se dan los consabidos cambios, que hoy en día se hacen en forma de racimo, porque entran 3 y hasta 4 de una tacada. Eso sirvió para darle minutos al delantero Asprilla, de buena zancada y mucha experiencia por llegar; y el mediocampista Jhon Elmer Solís, con tan solo 17 años de edad, los demás fueron de la vieja guardia, Mantilla, Guzmán y Alexis Mejía.

Buen partido, sin importar el momento del Cali y su condición de juego, que no expresa lo que siempre han sido los azucareros. Creo que Sarmiento nos dio una muestra de sus conocimientos tácticos, los que también vio su concuñado, el arriero Herrera, apostado con su esposa en el palco del Atanasio.

Esperamos que sobre esa piedra se siga construyendo la clasificación a los ocho, se consolide esa nueva idea de juego, se retome un camerino amigable, y por qué no…. que brote la ilusión de levantar otro copa.

“No son las estrellas las que contienen nuestro futuro, somos nosotros mismos”. William Shakespeare.
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