Un empate en dosis. Por Gilberto Maldonado Bonilla.

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Por Gilberto Maldonado Bonilla


*Esperamos el partido de vuelta en el Atanasio Girardot con el pequeño respiro que da el haber anotado en calidad de visitante.


Se inicia el partido. Atlético Nacional nos hacía soñar, con su proceder futbolístico, en otra noche memorable porque, antes del gol que lo ponía en ventaja frente a Coritiba, el verde era quien mandaba en la cancha; era quien ponía el ritmo, las reglas del juego.

El gol, una excelente expresión de colectividad, de precisión. Hasta ahí llegó la felicidad, la ilusión de un salto a la fase siguiente casi que definido. Todo quedó en eso, en ilusión; porque Atlético Nacional se fue diluyendo casi que imperceptiblemente.

Todo aquello que lo hizo amo y señor del partido se fue perdiendo; y, lógico, el equipo local empezó, primero, por nivelar el partido en lo futbolístico; y, segundo, se convirtió en el dominador. Vienen los incidentes: la lesión de Daniel Bocanegra y la expulsión de Francisco Nájera.

Aún con esas dos “justificaciones”, Atlético Nacional podría haber aumentado el marcador en dos ocasiones en dos situaciones en el área de Coritiba; oportunidades que no se concretaron por falta de pragmatismo. Quizá se optó por la espectacularidad.

El segundo tiempo es el desgaste físico y futbolístico por la necesidad de quitarse de encima el dominio de Coritiba; dominio que cada minuto amenazaba con cristalizarse en el arco encomendado a Franco Armany, a la postre, creo, responsable del resultado final del partido, igualdad a un gol; y, concretamente, que el cuadro local no haya salido triunfador.

El creer que un partido de fútbol se soluciona en quince o veinte minutos; el no concretar las dos oportunidades casi expirando el primer tiempo; los incidentes de Bocanegra, lesión, y Nájera, expulsión, pudieron haber pasado cuenta de cobro a Atlético Nacional.

Lesión y expulsión son factores y no justificaciones. Lo de Daniel Bocanegra un accidente; y la expulsión de Francisco Nájera hay que enmarcarla en la situación de dominio del partido por parte del equipo local

Esperamos el partido de vuelta en el Atanasio Girardot con el pequeño respiro que da el haber anotado en calidad de visitante.

 

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