Capsulas de Carreño

Un «Gol Invisible». Viernes del recuerdo.

Evert González se apresta a controlar el balón, para evitar el ‘gol invisible’ de Héctor Ramón Sossa de Santa Fe. Archivo Tobías Carvajal.

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Por Tobías Carvajal Crespo.
Columnista Cápsulas – Cali.

  

Los malos arbitrajes desde tiempo atrás.

Manuel Castro pasó a la historia por ello.

Héctor R. Sossa el ‘anotador’.
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Estamos a las puertas de iniciar los dos primeros cuadrangulares que definen qué equipos disputarán el título profesional del fútbol colombiano, en cuanto hace referencia al primer semestre del 2024.

Y una de las principales preocupaciones de todos los conjuntos y sus respectivas parcialidades es el aspecto relacionado con los arbitrajes, que ya no sólo dependen del juez vestido de negro -o diversos tonos- sino también del cuerpo de VAR en cada escenario deportivo.

El problema de los malos arbitrajes, que en nuestros días pasó a ser de orden público no sólo en el propio estadio sino en lugares adyacentes y hasta la ciudad toda, data de varios años antes.

Así por ejemplo el domingo 30 de abril de 1989 -un cuarto de siglo ya- en el estadio ‘El Campín’ el Independiente Santa Fe y Deportivo Pereira protagonizaron el partido correspondiente a la 12ª. fecha del certamen ‘Apertura’. Mejor ubicado el onceno ‘Matecaña’ que el cuadro ‘Cardenal’.

Gerardo González Aquino era el técnico del Pereira y Diego Edison Umaña por parte del Santa Fe.

El partido, pese al empeño de los dos equipos, no pasó a la historia, pero sí por el ‘Gol Invisible’ otorgado por el árbitro nortesantandereano Manuel Castro, quien como ‘justo’ premio jamás volvió a ver un pito. Esa tarde el tercer juez era John Jairo Toro, único FIFA de los tres.

En efecto, a los 19 minutos del tiempo inicial, el arquero pereirano Reynel Ruiz perdió una pelota frente al artillero Héctor Ramón Sossa quien empujó el balón hacia el arco.

Cuando la pelota estaba al menos tres -3- metros antes de la raya de cal, el zaguero Evert González la rechazó y alejó el riesgo de gol santafereño.

De inmediato el citado árbitro Manuel Castro decretó por su cuenta y riesgo gol en beneficio de los ‘Cardenales’, pese a consultar con el juez de línea del costado occidental, Liborio Candanosa, quien jamás corrió al centro del campo para ratificar la acción de gol, como suele acontecer.

Tan insólita la decisión de conceder un gol a Santa Fe, que la propia fanaticada gritaba ‘No hubo gol…”, No hubo gol…” Pero el ‘juez,’ en el centro del campo, anotó el número de la camiseta de Sossa, para adjudicarle ‘oficialmente’ el tanto que se había inventado.

Pese al revés, Deportivo Pereira no decayó y a los 33 minutos del mismo periodo inicial logró la igualdad, cuando un avance de Romeiro Hurtado en sociedad con Mauricio Porras terminó con remate potente del segundo, que no pudo retener el golero Eduardo Niño.

El rebote del cancerbero ‘Cardenal’ lo capitalizó Jorge de Souza ‘Didí’ para decretar el justo empate que perduró a lo largo de todo el periodo final.

Ahora Deportivo Pereira e Independiente Santa Fe vuelven a verse las caras luego de un cuarto de siglo, en grupos previos diferentes, pero luchando por un mismo propósito: medir fuerzas en la finalísima.

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Un comentario

  1. Juan Manuel Uribe Londoño

    4 mayo, 2024 at 6:12 am

    El gol invisible
    Lo del árbitro Castro fue ineptitud absoluta, no corrupción. Pero ¿qué fue lo de Sossa y compañeros? Qué fácil, natural y gallardo habría sido decirle al juez que no recibían un gol que no había sido.
    Juan Manuel Uribe Londoño

    Hincha de Colombia
    Medellín

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