Capsulas de Carreño

Un paso más de Nacional. Por Jorge Alberto Cadavid.

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Por Jorge Alberto Cadavid Marín

*Con fina filigrana en su logística para aspirar a todo en lo que compite , pero el camino se va estrechando por la programación.

 

Ante un equipo aplicado, Nacional no permitió descifrar el sentimiento que cada aficionado podía expresar de cara al desarrollo del encuentro, superioridad o impotencia se confundían con la velocidad de las jugadas.

El planteamiento Boliviano, medio campo poblado de jugadores, obligaba al pelotazo largo, como medio de salida de juego, que caía en tierra estéril, debió ser el toque y ampliar el espacio la forma de buscar vulnerar el arco enemigo, pero ni Berrio ni Mosquera por las bandas, surtieron su capacidad para hacer propia esa alternativa.

La lesión de Alejandro, permitió el ingreso temprano del otro Alejandro, de Bernal a Guerra y este como si no viniera de un receso por lesión, se tragó la cancha con su calidad, disposición y entrega, en unas construyendo paredes y en otras deslizándose y cortando el juego contrario.

El lunar fue Bocanegra, mal en la entrega y descoordinado en la marca, pasa por un bajón, que seguro parará por su calidad natural y su condición .

Dos opciones claras, primero de Mosquera y mas tarde de Borja, fueron las sensaciones de emoción truncada que quedaron en la retina al final de la primera parte de juego.

Se esperaba que la recomposición y el toque del técnico en el entretiempo, se reflejaran en la puesta en el terreno, pero seguía el vértigo sin pausa y la falta de amplitud para lograr la profundidad, conclusión la emoción del gol debía esperar.

Y la espera tuvo sus frutos, de la impotencia que generaba el mar de piernas , vino la magia del toque y el taco entre Macnelly y Guerra, para que el depredador del área chica concluyera, Borja anota el gol de la victoria.

Pareciera que Nacional pudiera con mas , para dar claridad y contundencia al marcador , pero la milimetría del planteamiento aseguraba el marcador y deja un sinsabor pues al final una mano dentro del área, que fue o no fue, permite la inconformidad del visitante.

Dos o tres minutos de Ibargüen en el terreno de juego, ratifican que es el dueño de la posición, otra cosa son sus comportamientos dentro del planteamiento y su relación con el técnico, la intimidad del camerino es de ellos.

Nacional se va acercando a sus objetivos, con fina filigrana en su logística para aspirar a todo en lo que compite , pero el camino se va estrechando por la programación y habrá que esperar los frutos al final de la cosecha.

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