Capsulas de Carreño

Venezuela sorprendió a Colombia (Francisco Henao Bolívar, El País)

Por Francisco Henao Bolívar,
EL País – Cali

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*Los de Pékerman ahora deberán buscar en el baúl de los recuerdos y sacar parte de la magia que mostraron en Brasil.
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Estaban advertidos los jugadores de la Selección Colombia de lo difícil que sería el partido ante Venezuela, y ni así tomaron las precauciones para evitar que el debut en la Copa América fuera tan oscuro como insípido.

El equipo saltó al terreno de El Teniente de Rancagua dormido, relajado y si se quiere confiado. Como si no se diera cuenta que además de un inmenso favoritismo que tenía encima, debía por simple lógica refrendar por lo menos algo de las bondades que mostró en el Mundial de Brasil.

El resultado de tan magra presentación ayer fue una derrota ante su bestia negra (1-0), con gol de uno de sus habituales verdugos: Salomón Rondón, quien justamente le anotó en el último partido de eliminatoria que ambos jugaron en la pasada edición.

El inesperado revés pone al equipo de Pékerman contra las cuerdas. Ahora tendrá qué jugársela toda el miércoles nada menos que contra Brasil y después ir a Temuco a buscar otro resultado esta vez frente a Perú.

El primer tiempo de ayer, como todo el partido, fue malísimo para Colombia. Sin luz, sin chispa, sin reacción, sin fórmulas y sin claridad.

Porque Colombia tuvo más el balón, pero no le hizo daño a una Venezuela que jugó tranquila, recogida sobre su sector, esperando que el rival hiciera el gasto.

James, la esperanza colombiana, fue una sombra en Rancagua. Cuadrado se confundió en sus propios movimientos de cintura. Falcao y Bacca pasaron inéditos. Y en defensa, ni hablar. Armero ratificó una vez más porque nunca jugó en el Milán. Los dos dentrales, Zapata y Murillo, lucieron más nerviosos que  tranquilos, y Zúñiga también confirmó por qué jamás recuperó la titularidad en el Nápoli.

Se creía que en el periodo complementario el equipo de Pékerman despertaría, después de 45 minutos de estudio. Pero eso solo fue una ilusión porque siguió dormido.

El letargo colombiano lo aprovechó Venezuela que a los 60 minutos inventó una jugada primero por la zona de Armero, luego por la de Zúñiga y remató en la de los centrales para un cabezazo de Rondón que silenció a esa gran mancha amarilla que había en el estadio.

Tuvo tiempo Colombia para emparejar, pero no pudo porque sencillamente no estaba en el partido. Los de Pékerman ahora deberán buscar en el baúl de los recuerdos y sacar parte de la magia que mostraron en Brasil para salvar los muebles en Chile 2015.

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