Capsulas de Carreño

Viernes del recuerdo con Jorge Eliécer Campuzano

*Pantallazos, crónica de Édgard Hozzman y Guillermo Romero Salamanca, publicada el 31 de enero este año, dedicada a Jorge Eliècer Campuzano para quien relatar es su vida. Cápsulas reproduce apartes en los «Viernes del recuerdo».

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Armando Moncada (q.e.p.d.) y su hermano Jorge Eliécer en el C 100 – 1978.

Armando Moncada Campuzano -su hermano, también su tutor y modelo en el comienzo de su actividad profesional-lo recomendó con el gerente de Voces de Occidente para que comenzara  como mensajero. Pero su voz no pasó desapercibida y el 1 de septiembre de 1964 abrió el programa, “Su correspondencia musical” con el tema “Azucena” de Noel Petro. Ese día nació la gran voz deportiva, una de los tres mejores de todos los tiempos.

Su sueño de ser locutor deportivo continuaba latente. Su ídolo seguía siendo Carlos Arturo Rueda, a quien imitaba hasta fastidiar a los vecinos, quienes pedían a gritos que lo callaran.

La oportunidad de narrar un partido llegó. Fue en el Campeonato nacional de fútbol, en un encuentro entre Boyacá y Huila, para su decepción terminó  a cero goles. No pudo narrar su primer gol.

Jorge Eliécer Campuzano es el único locutor, considerado el mejor por los dos más grandes de la historia del periodismo deportivo. Carlos Arturo Rueda, padre de esta modalidad lo declaró como su sucesor, en su última entrevista para le revista Antena. Pastor Londoño, en entrevista concedida a Pantalla & Dial,  lo consideró como el mejor.

Jorge Eliécer en el Mundial de Francia.

Germán Tobón Martínez, un hombre que sabía de radio y tenía olfato para descubrir talentos, le dio la oportunidad en las ligas mayores. Lo llamó para que reemplazara a Joaquín Marino López, el dueño de la sintonía en Cali y el occidente de Colombia. El 3 agosto de 1969, narró sin ningún complejo el encuentro entre Deportivo Cali e Independiente Medellín. Lo escucharon en la capital antioqueña y Jairo Restrepo López, gerente de Todelar Antioquia lo llevó para que reemplazara a Róger Araújo.

Antonio Pardo García no dudó en incluirlo en la nómina de Todelar para el cubrimiento de los Panamericanos de 1971, donde el Circuito barrió en sintonía y catapultó a dos grandes: Jaime Ortiz Alvear y Jorge Eliécer Campuzano.

En 1972 cruzó al Atlántico para su hacer su primera narración intercontinental: los juegos Olímpicos de Múnich.

En el Circuito Todelar le oían y le creían, sin embargo su hermano, Armando lo convenció que debía hablarle al mundo y lo llevó a Radio Sutatenza, la potencia del pueblo, la frecuencia que se escuchaba en los cinco continentes. En Prodeportivo narró a dos voces, con su hermano. Fue una innovación en la radio colombiana, que tuvo una buena aceptación y los mejores comentarios de la prensa especializada.

Jorge Eliécer en el Santiago Bernabéu.

Jorge Eliécer se dio el lujo de trabajar exitosamente en Todelar, Sutatenza, RCN y Caracol Medellín y en 1998 Ricardo Alarcón lo llevó a Bogotá para  reemplazar a Édgar Perea.

Esta fue una etapa inolvidable para Jorge Eliécer, conformó el mejor equipo deportivo: Hernán Peláez, Javier Hernández Bonnet e  Iván Mejía. Fueron 16 inolvidables años en Bogotá, ciudad a la que aprendió a amar y entender. Regresó a su Medellín del alma a disfrutar de sus hijos, nietos y a dedicarle el tiempo que le robo la radio a su familia.

Narra algunos partidos de fútbol, al lado de su amigo Wbeimar Muñoz, evoca momentos inolvidables como el 5-0 de Colombia en Argentina, la primera Copa Libertadores del Atlético Nacional.

Le da gracias al Señor de Buga, su Negro Amado, por haberlo salvado en 1971  de morir en un accidente aéreo, cuando el capitán  Soto de Tarca le pidió que lo acompañara y cancelara la ruta contratada. A los pocos minutos de vuelo, el comandante le informó que el avión en el que iba a volar ese día, se había estrellado y perecieron todos sus ocupantes.

Con vergüenza y tristeza recuerda una épica anécdota. Muere en pleno partido en Cali el técnico uruguayo “el Pulpa” Echamendi. Se da la noticia y entró diciendo “Que Dios lo tenga en el Averno”, sin ninguna consideración lo envió al quinto pailón.

Jorge Eliécer y el regalo de doña Lucila,su mamá.

Bailarín de un solo paso salsero, pero con él conquistó a su primera novia a los 12 años. Cantante afinado y medido pero de muy mala memoria. No se sabe una sola canción completa este melómano y barítono. Estudiante adelantado de solfeo. Sentimental y hombre de lágrima fácil. Llora viendo una película de vaqueros o despidiendo un avión de carga.

Galardonado con un premio Simón Bolívar y tiene un reconocimiento a Toda una Vida por la Asociación Colombiana de Locutores. El único narrador al que se le ha otorgado un  Disco de Oro por sus ventas, por el álbum editado por Sonolux  titulado Nacional Campeón de la Copa Libertadores.   Fue seleccionado como el mejor locutor para la ACL de 1998 -2001 -2015.

Su ídolo: Carlos Arturo Rueda. Admira a Armado Moncada Campuzano, a Pastor Londoño y a Joaquín Marino López.

En 1965, su hermano le presentó a Carlos Arturo Rueda. Ese día fue memorable para  él, le dio la mano a su maestro, a su ídolo y no lo defraudó. “Era un ser amable, irradiaba calidad humana y profesional, sencillo, era grande, inmenso”, recuerda.

Jorge narró Tour de Francia, Giro de Italia, Dauphine Libere, vueltas a Colombia, mundiales de ciclismo, mundiales de futbol, básquet ball, natación, atletismo y disfruta narrando billar por televisión, disciplina audiovisual que practica y conoce .

Tiene la mayor fonoteca, en la que está resumida toda la historia de La Copa Libertadores de América, la que fue la base de su investigación que le significó el premio Simón Bolívar de Periodismo en el 2006.

Para celebrar sus 55 años de actividad profesional está trabando en álbum en el cual resumirá la historia del Atlético Nacional y del Independiente Medellín, con las voces de sus protagonistas.

Tiene en su mejor álbum la foto del regaló de doña Lucila: su primer y único triciclo, en el que emulaba a Honorio Rúa Betancourt, ganando la Vuelta a Colombia, narrándola a media lengua al estilo de su ídolo.

Jorge Eliécer Campuzano es el locutor que comenzó animando a los asistentes de la galería de Buga, es el control locutor de Voces de Occidente, el narrador de las diferentes disciplinas deportivas, el conferencista en Universidades de Colombia y agremiaciones periodísticas, el maestro de ceremonias, es hoy el espectador de sus logros y satisfacciones personales y profesionales. Sus angustias, primeras conquistas y momentos estelares los recuerda escuchando a  Tito Rodríguez con su tema “Inolvidable”, a José José, con “El Triste “y “La nave del olvido “, a Carlos Arturo y el Trío América ” Un poco más” y  a Cortijo e Ismael Rivera, con el bolerazo “Si Contara”.
(Fuente: Pantallazos, por Édgard Hozzman y Guillermo Romero Salamanca)

 

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