Capsulas de Carreño

Violencia ante la derrota

Por Tobías Carvajal Crespo.
Columnista Cápsulas – Cali.

 

 

*Se intensifican las protestas violentas.. Pelé’ y Zagallo las sufrieron en su momento.

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De cierto tiempo para acá ha venido tomando fuerza, como en muchos otros órdenes del acontecer nacional, protestar con máxima violencia, con desmanes de toda índole, frente a la sede social o deportiva, cuando el equipo de nuestros afectos cumple una campaña de pobres resultados.

Varios equipos del rentado colombiano lo han experimentado en tiempo reciente. Manifestaciones a todas luces condenables, pero que desgraciadamente tienen vigencia de tiempo atrás.

Así por ejemplo el hecho de haber ganado Brasil el Mundial de 1970 en México, lo ubicó de inmediato como gran favorito para el certamen de Alemania 1974.

Con varios meses de anticipación al certamen y próximo a cumplir 34 años, ‘Pelé’ renunció a la posibilidad de hacer parte del seleccionado patrio, determinación que fue duramente criticada y hasta comentada editorialmente en los principales diarios de Brasil.

Las consecutivas derrotas de Brasil frente a Holanda por 0-2 en la fase final -II ronda- y en la disputa por el tercer puesto del Mundial germano-74 contra Polonia por 0-1, despertó la ira de la enorme fanaticada brasileña, que no pudo asimilar deportivamente el hecho de pasar de admirar a su equipo campeón -México/70- a ocupar un ‘modesto’ cuarta lugar en el panorama mundial de este deporte.

A raíz de la derrota frente a los polacos, la residencia `particular de ‘Pelé’, en la ciudad de Santos, fue apedreada en horas de la noche del 7 de julio de 1974. El propio padre del jugados Joao Nascimento, debió pedir protección de la policía, la cual estableció estrictas medidas de seguridad en torno a la casa del ahora destronado ‘rey’.

‘Pelé’ fue identificado como el primer gran culpable de la derrota de los hasta entonces tri-campeones.

La irracional y violenta postura de la hinchada alcanzó igualmente al técnico Mario el ‘Lobo’ Zagallo, sustituto de Joao Salhanda en la dirección del equipo nacional. “Yo Zagallo, maté a la selección y fui colgado”, decía un cartel pegado a un muñeco, réplica del cuestionado técnico.

Antes había sido ‘sepultado’ más de 30 veces por perder frente al equipo de Holanda. A todo lo anterior se sumaron las críticas del relevado Saldanha quien manifestó: “Si a Brasil lo hubieran dejado jugar como sabe hacerlo, el destino habría sido otros…”

El enojo y la frustración la experimentaron hasta las altas esferas políticas y administrativas del Brasil. La derrota fue considerada como un ‘desastre’ por algunos legisladores, quienes se mostraron dispuestos a auspiciar una investigación oficial de las actividades de la Confederación Brasileña, que supuestamente había invertido grandes cantidades de dinero.

Las cosas fueron algo más allá y se alcanzó a decir que la citada Confederación había sido utilizada como maquinaria de promoción personal por parte de su presidente, el también dirigente brasileño Joao Havelange.

Así pues en los deportes, y particularmente en el fútbol, frente a las derrotas no hay ídolos que valgan y pareciera ser que el único ‘consuelo’ para cierta parte de la ‘torcida’ (ya que venimos escribiendo sobre Brasil) es hacer gala de la fuerza bruta.

Un tema que está ampliamente analizado en el libro El Vandalismo en el Fútbol, autoría de Javier Durán González en España.

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