Capsulas de Carreño

Vladimir Popovic, ilustre director técnico. Del recuerdo.


Por Juan Manuel Uribe.
Historiador – Columnista Cápsulas.

 

Conquistar dos campeonatos de cuatro jugados entre 1971 y 1974 fue brillante. Eso hizo Vladimir Popovic (Popovich) en su primera etapa en el fútbol colombiano. Cuando Toza Veselinovic aceptó el cargo de entrenador de la selección Colombia preolímpica, el presidente del Santa Fe Hernando Carrillo Rodríguez contrató al joven técnico que había cerrado la carrera de jugador y comenzado la de entrenador en Venezuela, pues en el club cardenal estaban muy contentos con la línea yugoslava.

El domingo 10 de octubre en el estadio Pedro de Heredia (hoy, Jaime Morón) en el cotejo contra el Real Cartagena se presentó el relevo. Santa Fe estaba de quinto pero a solo tres puntos del líder Nacional y con toda la segunda vuelta del Finalización por delante.

Popovic logró el cupo a la final como segundo de ese torneo y luego ganó el título en reñido desempate entre cardenales y verdolagas, luego de que ambos habían empatado el primer puesto de un bravo cuadrangular con Millonarios (3º) y Deportivo Cali (4º). Tanto Toza como Popovic utilizaban rotación de posiciones de jugadores: Tumaco González, natural volante defensivo a veces jugaba de 8 y de lateral derecho; Luis Montaño era utilizado de puntero o lateral izquierdo y hasta de volante; Alfonso Cañón, clásico #10, en ocasiones salía de puntero derecho que se tiraba al medio; y el comodín principal era el juvenil Luis Augusto García: lateral derecho o izquierdo, volante #6 o #8 y hasta puntero derecho, no de raya por supuesto.

Pero hubo una clave: Toza venía perdiendo con el Nacional de José Curti (dos derrotas y un empate), pero Popovic cambió el resultado y en los siguientes seis partidos contra los verdolagas ganó tres y empató tres: eso le valió lograr el cupo a la final cuando Nacional buscaba ser campeón u obligar a una final entre tres y ganar la estrella ante aquel rival de mucho juego. Y la clave radicó en que Toza le jugaba de igual a igual a Curti, mientras que Popovic se plantó a no dejar que Nacional desplegara su juego.

El técnico no mantuvo a Santa Fe protagonista del campeonato de 1972 y para 1973 lo contrató Nacional en un revolcón directivo curioso: Mario de Bedout se impuso a Hernán Botero: había que sacar a Curti y contratar a Popovic. El paso del balcánico por Nacional fue anodino pues el tercer puesto del Apertura no significaba nada y menos el fútbol insípido y más comparado con el que venía desplegando el conjunto antioqueño.

Pero Popovic volvió al primer plano con el Deportivo Cali en 1974. Perdió el desempate del Apertura con el Nacional de César López Fretes, pero ganó el Finalización y de punta a punta el hexagonal, además de hacer el mayor puntaje del año en la primera tabla de reclasificación que implantó la Dimayor. Otra vez Popovic ganó con su fútbol eficiente, más allá de la retina, y otra vez al Nacional que logró en extremis el subcampeonato ante un descollante Deportivo Pereira.

Se destacó el triunfo 1-0 del 1º de diciembre en El Campín ante Millonarios: “Popovic planificó el partido para empatarlo y terminó por arte y gracia de Del Puerto (85 minutos) llevándose dos puntos que pueden representar un título.” De Hernán Peláez en El Tiempo. Y en el mismo diario: “…el título está en nuestros bolsillos…”, declaración de Popovic y eso que faltaban siete fechas o la muestra de la convicción que tenía en su trabajo y en su equipo que esa tarde jugó con Pedro Zape – Álvaro Contreras, Miguel Escobar, Alberto Cardacci, “Bombillo” Castro – Osvaldo Calero, “Pato” Colman, “Burrito” González, Jairo Arboleda – Ángel Torres y Arístides del Puerto.

Y de Iván Mejía en Nuevo Estadio: “La pelota la tuvo Millonarios, pero el control del partido fue del Cali…”

Cuando parecía que seguiría en el Cali del 75, apareció la noticia que Popovic anunciaba su no retorno al club azucarero y que don Álex Gorayeb buscaba técnico en Argentina. Y el técnico yugoslavo regresó a Venezuela y fue campeón con Portuguesa ese mismo año y en 1977.

Una década después de su paso triunfal por el Cali, el club azucarero volvió a pensar en él y a fines de mayo de 1984 Aurelio Grimberg anunciaba el regreso de Vladimir Popovic al Deportivo Cali. Y armó un equipo de ensueño con el eje de Carlos Valderrama y Bernardo Redín, equipo que descolló las dos temporadas de 1985 y 1986. Y que perdió las dos estrellas ante el América de Gabriel Ochoa en dos octagonales que tuvieron a los dos clubes vallecaucanos en los más alto.

En el 85 Cali ganó el clásico del 20 de noviembre 2-1, pero perdió el del 18 de diciembre 1-0, jornada nocturna en la que necesitaba el empate para quedar con la primera opción para la última fecha, opción con la que quedó el América y la aprovechó en duro juego contra Junior. Esos dos clásicos del Pascual dan fe del nivel del campeonato colombiano y por fortuna existen los videos.

En la Libertadores de 1986 el mano a mano se resolvió otra vez para el América con el 1-0 del clásico del 10 de abril con otro gol de Ricardo Gareca como cuatro meses atrás. En el octagonal final el América dio la vuelta olímpica el 17 de diciembre al ganar al Cali 3-1, con una fecha por jugar. Ignoro el porqué Popovic se fue del club para regresar dos años más tarde. Y en la temporada de 1989 no le alcanzó el equipo, ya sin Valderrama, ni para clasificar entre los ocho semifinalistas (quedó a dos puntos del octavo).

Volvió a su natal Estrella Roja de Belgrado, equipo con el que obtuvo el mayor cetro de clubes del mundo: la copa Intercontinental, ganada el 8 de diciembre de 1991 ante el Colo Colo que cayó 3-0 y era dirigido por el croata Mirko Jozic, que como el serbio Popovic había nacido en la nación llamada Yugoslavia se desintegraba en cruenta guerra. El dt de Colo Colo se expresó con tristeza y se preguntaba por qué tenía que morir tanto inocente.

Vladimir Popovic volvió a Colombia en 1994 y llevó a Millonarios al subcampeonato, una de las pocas campañas importantes del club embajador en la última década del siglo XX.

En la copa Libertadores de 1995 ganó el grupo tres ante Atlético Nacional y los chilenos Universidad Católica y Universidad de Chile y pasó octavos por encima de Alianza Lima, pero cayó en cuartos ante el Nacional que dirigía Juan José Peláez, en una época (1985-1996) en la que el club que avanzaba de los colombianos tenía nivel de finalista. Al cierre del año dejó a Millonarios y al fútbol colombiano y se fue a Venezuela, donde cerró la carrera de técnico, treinta años después de haberla empezado allí.

COLOFÓN.

Con Vladimir Popovic hubo competencia plena.

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