Capsulas de Carreño

Wiggins y el piloto automático Por Pablo Arbeláez Restrepo

Celebración de Bradley Wiggins. Foto Reuters

Celebración de Bradley Wiggins. Foto Reuters

Por Pablo Arbeláez Restrepo

Pablo Arbelaez

Esta vez no fue juntando las piezas de una lavadora y asumiendo la posición huevo como lo hiciera en el pasado el escocés Graeme Obree.

El 7 de junio de 2015 tendrá que ser necesariamente recordado por el planeta del pedal, porque durante una hora, el público del ciclismo estuvo conectado al piloto automático guiado por Sir Bradley Wiggins, encima de su bicicleta Bolide HR.

De fábula fue la presentación del cuatro veces campeón olímpico y ex-campeón del Tour de Francia, en ese incesante batallar ante el reloj en la pista de madera de 250 metros del Lee Valley Velo Park, en Londres.

El ver en acción a quien este domingo no llevaba barba y quien se vistió de dorado, en pies y cabeza (zapatillas y casco), además del enterizo azul y rojo, fue un exquisito manjar para aquellos que disfrutan con el ciclismo.

Cada una de las 218 vueltas -tenía previsto ajustar 221- que dio el ovalo de madera, fueron una lección de suprema elegancia, del buen montar sobre una máquina de 7,5 kilos de peso, dotada con un apoya codos de titanio, con un costo aproximado a los 200.000 euros y hecha por Pinarello con el respaldo científico de Jaguar.

Historia bien distinta la de este roquero clásico de 35 años a la de Obree, por cuanto Wiggins aceptó además motilarse el cabello y quitarse la barba hipster, tan de moda desde el año pasado en el mundillo del pedal, con tal de ganar segundos en este dulce martirio de la hora.

Cada giro dado a algo más de 16 segundos, fue acompañado por el aliento del público que comprendió con la masiva presencia de 6.000 aficionados, que esta era una cita inolvidable con la historia. Pues es de lo más sencillo. Ese registro de 54,526 kilómetros sumados en 60 minutos, que superó el de 52,937 kilómetros de su compatriota Alex Dowsett (Movistar), – un kilómetro y 589 metros más que el realizado el pasado 2 de mayo- , será muy difícil de mejorar, por cuanto Wiggo impuso una prodigiosa marcha que lo lleva a un sitio dentro de los inmortales del pedal. Es que Bradley parecía un Bolide montado sobre un Jaguar, y con el piloto automático.

Bradley 2

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