Capsulas de Carreño

Y 25 años sin el narrador Marco Antonio Bustos

ASUNCIÓN. El Dr. Mao (Mario Alfonso Escobar), Marco Antonio Bustos, Jorge Eliécer Campuzano, Hernán Peláez. Foto archivo Jorge Eliécer Campuzano.

========================================

Un día como hoy 22 de Mayo de 1998. Murió en Bogotá Marco Antonio Bustos. Gran persona y amigo incondicional.

========================================

El Popular MOMPITA. Narrador Deportivo. 25 Años de su partida. Que Dios lo tenga en su Santo Reino. (Iván Mejía Álvarez).

========================================

—–


Marino Millán – @marinomillan.
Se cumplen 25 años de la partida de Marco Antonio Bustos, El Emperador, narrador deportivo de la época dorada de la radio. Inolvidable compañero y amigo. Te extrañamos, mi hermano.

=======

(Reproducción de publicación
en el diario El Tiempo.

Fuente: José Orlando Ascencio).

ABDICÓ EL EMPERADOR

Aquí estoy, hasta que el cuerpo aguante y mi corazón resista , decía durante sus transmisiones Marco Antonio Bustos. Ayer en la madrugada (mayo 22 de 1998), el cuerpo no le aguantó más. A los 46 años de edad, abdicó El Emperador de la Sintonía .

Alguien decía que al Emperador no había que hacerle un obituario, sino un anecdotario. Tal era la gran cantidad de recuerdos que tenían sus amigos.

La gente también tendrá sus frases en la memoria. Péguele de ahí, péguele de ahí , decía cuando un jugador quedaba en posición de anotar. El hizo famoso el fatídico minuto 13 . También el qué noche la de esta noche , cuando un jugador tenía un mal partido. Y algo que caracterizó sus entonados cantos de gol: el autor, tiempo y marcador. Y la frase definitivo, determinante, concluyente, inobjetable , cuando el marcador era amplio. Era hincha del orgulloso y siempre altivo Independiente Santa Fe , como él mismo lo llamaba.

Ya vamos, doña María Luisa , decía cuando el partido ya iba a finalizar. Era la seña para que doña María Luisa, propietaria de uno de los puestos del Palacio del Colesterol, a unos metros del estadio El Campín, preparara una bandeja de fritanga, una de sus pasiones.

Bustos vivía la vida al extremo. Podía comer y beber todo lo que quería durante una semana. A la siguiente se levantaba todos los días a las seis de la mañana y subía a Monserrate. Miren cómo estoy , decía para mostrar su figura.

Era, por decirlo de alguna manera, folclórico, sobre todo en su vestimenta. Afortunadamente mi papá me enseñó a vestirme bien , dijo alguna vez.

Un día llegó vestido con una traje blanco, camisa de girasoles y unos zapatos negros, también con girasoles. Mientras la gente comentaba sobre su vestimenta, él decía orgulloso: Todo el mundo me ha preguntado dónde compré estos zapatos. Los traje de Tel Aviv .

Siempre estaba con los humildes. Decía que no tenía carro porque le gustaba montarse en bus y hablar con la gente. Así nació una de sus anécdotas más famosas.

Acabo de llegar en un carro de 80 millones de pesos , le dijo una tarde a Iván Mejía.

Compraste carro, Empera ?, preguntó Mejía.

No, llegué en un bus ejecutivo. Eso vale… , respondió.

En las transmisiones, cuando el partido estaba terminando, siempre decía: otro acierto de Efraín Gil, que dijo que el partido terminaba 2-0 .

Una tarde, Millonarios le ganaba 3-1 al Unión Magdalena y ya iban 45 minutos. El Emperador estaba diciendo en ese momento que su amigo había acertado el marcador, cuando Millonarios marcó el cuarto gol.

Emperador, por fin falló don Efraín Gil , le dijeron.

No, no falló. El dijo que el partido terminaba 3-1 en los 90 minutos. Estamos en tiempo de descuento… , respondió.

Tenía 11 hijos. Para que no peleen, a cada uno le tengo su mamá , dijo alguna vez. Hasta en eso tenía sentido del humor.

Al final, murió sin un peso en el bolsillo. Todo el dinero que ganaba se lo gastaba. Lo único que le quedaba era un lote en un cementerio de Cali, que no va a usar por decisión de su familia.

Hoja de vida

El Emperador nació hace 46 años en San Vicente de Chucurí (Santander). Allí inició su carrera a los 15 años de una manera muy particular: anunciaba la salida de los buses en una empresa de transportes.

Su recorrido por la radio comenzó en la emisora Ecos de San Vicente, y luego debutó como narrador de fútbol en La Voz Panamericana de Bucaramanga. Estuvo con Caracol y Antena Dos en Medellín y Bogotá, con el Grupo Radial Colombiano en Cali y con Todelar, Melodía y Super en la capital. Cubrió cinco Mundiales, varias Copas América, Libertadores, mundiales de boxeo, Vueltas a Colombia y carreras internacionales de ciclismo. Su última casa fue RCN Cali, hasta que un cáncer de hígado lo invadió. El nunca lo supo.

Su enfermedad lo hizo regresar a Bogotá, de donde salió ayer para Cali con la piyama de palo , como él la llamaba. Conservó su buen sentido del humor hasta el último momento.

Estuve con Marco el martes en el Hospital de La Samaritana. El me dio un beso y me dijo Mompita, llevo 45 años tratando de acabar este hígado a punta de aguardiente, pique y chunchullo y no he podido, y llegó esta hepatitis y me lo acabó en 15 días , recordó ayer Iván Mejía.

En la iglesia del Divino Salvador, fueron sus exequias. Luego fue enterrado en Jardines del Recuerdo, en Bogotá.

Mientras tanto, se unirá en el cielo a Fabio Poveda, Carlos Freddy López y muchas otras voces que, seguramente, allá arriba, gozarán con sus ocurrencias. Pero en la tierra, ayer terminó el mandato del Emperador de la Sintonía .
(Fuente: José Orlando Ascencio, diario El Tiempo).

Compartir:

Dejar una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *