Por Jorge Alberto Cadavid. –
Columnista Cápsulas.

La Copa, las tres últimas propiedad verde, en el Cincuentenario y sin público, ante Tigres de la capital.
En la nómina, tres curtidos como Haydar, Zapata y Cardona, uno que se consolida, Rengifo; y estos que ya asoman, Velásquez, Parra, Perlaza y Rodríguez; los demás, canteranos puros.
Juego con la exclusividad verde, superioridad clara, contundente desde el primer minuto, las llegadas tienen claridad, pero sin contundencia.
Cuatro pases filtrados, tres de ellos de Cardona, pusieron a Rodríguez, Parra en dos oportunidades frente al arquero Brid de notable actuación, dominio sin definición.
Hay que destacar a los 11 minutos un tiro de esquina de Rengifo que llevaba camino de gol olímpico, ingresaba por todo el vértice del primer palo.
A los 38 minutos, cambio de fórmula: Zapata, de fuera del área, ensaya un disparo fuerte que logra su objetivo, fondo de la red, para el 1 a 0.

Cardona por izquierda y Rengifo moviéndose por todos los sectores del campo son los pilares para imponer la supremacía en todo el campo.
En el tiempo adicionado, Cardona aparece libre por derecha, levanta el centro y Perlaza, sin quien lo apremie, se levanta imponente y de preciso cabezazo para el 2 a 0.
La complementaria es un partido de trámite; Nacional hace circular el balón lejos de su arco, saben que el arquero Marquínez es un espectador, ante la soledad de las tribunas.
A los 60 minutos, tres cambios, Lozano, Moreno y Sarmiento ingresan por Marín, Cardona y Parra.
A los 78 salen Rodríguez y Rengifo para dar paso a Román y Campuzano.
Tigres es inofensivo, Nacional ofensivo, llega y llega, construye paredes casi en las barbas del arquero, pero no da la puntada final.
Buen inicio para Lucas, pero y los refuerzos que le garanticen un futuro prometedor, pésima gestión administrativa, este fin de semana ya estaremos en la Liga.
«La libertad vive entre rejas», R Cadavid.





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