Por María Victoria Zapata B. //
Columnista Cápsulas.
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En un año marcado por nuevos exabruptos en la contratación de refuerzos, la apatía casi generalizada en momentos decisivos, la indignante presentación del Deportivo Independiente Medellín en la final del primer campeonato del año ante Santa Fe, el inexplicable desplome del fútbol poderoso en cuadrangulares de Liga Betplay II y el vergonzoso cierre en Copa Colombia, muy pocos jugadores se rescatan y/o destacan en este aciago 2025 para la hinchada DIM.
Uno de ellos es el delantero argentino Francisco “el polaco” Fydriszewski. Contratado a principio de año por la dirigencia roja, para el atacante su recorrido en ese primer tramo con el DIM (Liga Betplay I) estuvo marcado justamente por la falta de gol.
Primer torneo, sin continuidad ni gol
Debutante en el partido Alianza 1- DIM 1 que fue, a su vez, el primero oficial de la temporada, Fydriszewski fue titular únicamente en ocho de los 20 partidos de la fase Todos contra todos: el citado Alianza y los juegos ante Boyacá-Chicó, Unión Magdalena, Equidad, Santa Fe, Once Caldas, Fortaleza y Atlético Nacional, en el segundo clásico.
Figuró como suplente en siete compromisos e ingresó al terreno de juego promediando períodos complementarios con Millonarios, Llaneros, Deportivo Pasto, Deportivo Cali, Nacional, primer clásico, Águilas y Junior
Y no apareció en convocatoria en las nóminas que enfrentaron a Envigado F.C., Deportes Tolima, Atlético Bucaramanga, Deportivo Pereira y América.

No obstante su divorcio total con los arcos contrarios, en el que influyó también la falta de un volante de armado en el DIM, el “polaco” destacó por su capacidad para generar espacios, por su búsqueda incansable de balones en todos los sectores del gramado y, de una manera especial, por su notable sentido de pertenencia.
El primer tanto del polaco llegó en el partido ante América de Cali, en el primer juego de cuadrangulares. Tras ingresar al minuto 85 en sustitución de Léider Berrío, al 90+1, y tras un pase de Marcus Vinicius, anotó el gol tan esperado y anhelado por jugador y afición del DIM. Un gol que celebramos con alborozo porque que ponía punto final a una prolongada espera pero que, infortunadamente, fue opacado por un yerro monumental del arquero rojo, Washington Aguerre, tres minutos después, para el empate americano (de Rafael Carrascal) y el 1-1 definitivo. Posteriormente marcó dos goles más: uno ante Tolima, en la segunda fecha de cuadrangulares, y el otro ante Santa Fe, en el partido de vuelta de esa oprobiosa final que todavía duele e indigna.
Continuidad, goles y botín de oro.
El segundo campeonato del año escribió otra historia para el Francisco Fydriszewski. Titular en 17 de los 20 partidos del Todos contra todos, en una efectiva sociedad con Brayan León y en sintonía con su papel de goleador de casta, el “polaco” anotó dos dobletes ( a Envigado y Deportivo Pasto) y se hizo presente en el marcador en los juegos ante Equidad, Deportivo Cali, Independiente Santa Fe, Once Caldas (un golazo), Fortaleza, el segundo partido con Nacional y Bucaramanga, para un total de 11 anotaciones en la fase clasificatoria del campeonato. En cuadrangulares anotó un gol de penal al Atlético Nacional, en la penúltima fecha de la fase semifinal y se hizo acreedor al Botín de oro, galardón que no obtenía el DIM desde el segundo campeonato de 2019, con el también atacante argentino Germán Ezequiel Cano, poseedor del mismo durante 4 torneos consecutivos: los 2 campeonatos del 2018, con 12 y 20 anotaciones respectivamente, y los 2 del 2019 y con 21 en el primero y 13 en el segundo.
Un batallador incansable.
Pero más allá de los números, que hacen de Francisco Fydriszewski el goleador del DIM y del campeonato, fue su comportamiento en el gramado lo que más lo destacó en un Deportivo Independiente Medellín que, lamentablemente, hace rato perdió su ADN, su carácter y su espíritu.
Porque fue este “polaco” huérfano de balones y de goles en el primer campeonato del año pero dotado de una sorprendente capacidad de lucha y combatividad, quien con su transpiración y esfuerzo brilló por su sentido de pertenencia y profesionalismo, y quien entendió del valor y el respeto hacia la sagrada camiseta roja.
Un “polaco” al que le esperamos durante largos meses por sus goles, que luego los celebramos, uno a uno, con el alma. Y fue él, Francisco el “polaco” Fydriszewski, uno de los poquísimos jugadores que se salvan de la debacle, del fracaso, del irrespeto, de la vergüenza y de la burla que fue para nosotros, los hinchas del Deportivo Independiente Medellín, el año 2025. Y es él, uno de los muy pocos jugadores que deseamos tener para la temporada 2026. Con la dirigencia del DIM, nunca se sabe…[María Victoria Zapata B.]




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