Hernán Peláez Restrepo, @eldoctor pelaez
Quiero que sean los oyentes de #PelaezdeFranciscoenLaW los primeros en saber la decisión que he tomado.
Gracias mil, por acompañarnos siempre!
La vida sigue….

REACCIONES …
Carlos Alberto Lenis.
Grupo Periodistas Deportivos.
(Tomado de Facebook hoy).
Hernán Peláez dijo basta y se retiró de la W Radio este 23 de diciembre. Cinco años duró la aventura con Martín de Francisco. Fue Julio Sánchez Cristo el que creyó en el programa. Al principio costó que engranaran, pero cuando lo hicieron fueron una máquina. Arrancaron con sesenta minutos, terminaron en dos horas.
Era en realidad un programa de fútbol y algo más. Dos canciones de Peláez, dos de Martín. Se escucharon boleros de los años cuarenta y metal ochentero como hacía rato no sucedía en las emisoras. Peláez fue el padre de dos programas maravillosos que han sido perrateados por nulidades intelectuales como César Augusto Londoño o Gabriel de las Casas, hablo de El pulso del fútbol y de la Luciérnaga, por supuesto.
Aunque, en honor a la verdad, este último programa empezó a dañarse con la salida de Hernán en el 2015 siendo reemplazado por uno de los personajes más ladinos y desagradables de la radio nacional, Gustavo Gómez, a quien le molestaba la independencia que gozaba Gustavo Álvarez Gardeazabal cuando Peláez era el director de la Luciérnaga. Una de las primeras medidas de Gómez Córdoba fue echar al escritor vallecaucano y congraciarse con Santos, quien era entonces presidente.
Se nos fue Peláez y con esta decisión se termina la aventura con De Francisco, otro tipo valiente que en treinta años de carrera jamás tuvo problemas para cantar verdades, para granjearse enemigos. Eso si, Peláez promete regresar pronto, aunque no se sabe cuál será su nueva casa. Es posible que lo veamos de nuevo en televisión.
Mientras tanto El Pulso del fútbol continúa, capitaneado por ese portavoz de los empresarios, ese mayordomo de Gustavo Serpa y del Grupo Prisa. En los medios colombianos la independencia se paga caro y la lambonería siempre será premiada. Por eso es que se están muriendo. Nadie los llorará.





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