Capsulas de Carreño

La clase de Juan Carlos Lallana, cinco años en Colombia.

Por Juan Manuel Uribe.
Historiador – Columnista Cápsulas.

 

 

* Juego fino, elegante, creativo y de gol, que superó la ruda marca de la época, no pocas veces artera.

 

Juan Carlos Lallana (q.e.p.d.) llegó en 1968 al Deportivo Cali procedente del River Plate, al que había entrado en 1965 a remplazar a Luis Artime, apenas pasó éste al Independiente de Avellaneda.

Debutó en Colombia el domingo 24 de marzo con el gol que su equipo venció al Medellín en el Atanasio Girardot, lleno por la hinchada roja.

El campeón colombiano jugó con Rosendo Toledo, Joaquín Sánchez, Juan Martínez, Alfonso Escobar y Miguel Escobar; Óscar López, Mario Agudelo y Germán González; Roberto Álvarez, Benicio Ferreira y Lallana. Los puestos de puntero izquierdo y de diez fueron alternos del principal: el #9. El técnico era Pancho Villegas y contó con cinco extranjeros: tres argentinos (Toledo, Martínez y Lallana), el uruguayo Álvarez y el paraguayo Ferreira.

Juan Carlos Lallana, también figura fuera de la cancha.

Con quince goles, quedó segundo goleador del Apertura detrás de José María Ferrero (19). Con sólo cinco tantos en el Finalización, el bajón en el gol fue evidente, no así en la importancia de su juego en el Cali cuando actuaba, pues alternaba con Iroldo la punta izquierda ya que el centro delantero era Jorge Gallego (Ramírez Gallego) que, graduado en el gol y botín de oro de ese Finalización, era además cuota colombiana.

En cerrado duelo con el América, Cali ganó el segundo torneo que le dio el cupo a la final. Lallana jugó el cotejo de ida de la final del 68 en el Pascual Guerrero ante el Magdalena, que ganó (1-0) un partido increíble, y no jugó (por tirón) el de vuelta en Santa Marta, donde el equipo samario se coronó campeón: alegría eterna de la afición samaria, mientras que el Deportivo Cali perdió un campeonato que era suyo.

La mejor temporada de Lallana en Colombia fue la de 1969. Cali ganó el Apertura, fue segundo del Finalización y campeón del año en el triangular definitivo. Lallana estaba en su fina a los treinta años. Y si hay que elegir un partido de Lallana en el gran Deportivo Cali de la época es el clásico vallecaucano del 15 de enero de 1970: Cali ganó 3-2, en el que picó adelante con el 1-0 de Lallana y el 2-0 de Alfonso Tovar por pase gol/asistencia de Lallana.

El Deportivo Cali se enrutaba a la tercera estrella en cinco años y formó así: Osvaldo Ayala (Pedro Zape) – Óscar Muñoz, Norberto Bautista, Óscar López y Miguel Escobar – Mario Agudelo, Mario Desiderio y Lallana – Alfonso Tovar (Jorge Davino), Juan Carlos Gustich y Víctor Solarte.

Y en la temporada estelar de Juan Carlos Lallana en Colombia hubo un curiosísimo hecho en el torneo Finalización, que quedó empatado entre Cali y Millonarios y los dos juegos de desempate también: 1-1 en Bogotá y 0-0 en Cali y también los 120 minutos del tercer cotejo en la plaza neutral de Medellín, por lo que se recurrió por primera vez en Colombia (¿y en Sudamérica?) a la definición de penales. Y Lallana erró el primero del Cali (rebotó en el vertical de oriental del arco norte) tras los cinco que había anotado Millonarios (se ensayaba la definición y un equipo cobraba primero sus cinco tiros). Esa cálida noche del 23 de diciembre de 1969 se vio una hora de juego excepcional y tras ella ambos equipos se pararon a esperar el desempate…

Noviembre 24 de 1968, Cali 2-0 Medellín. De pie, Óscar López, José Toledo, Juan Martínez, Mario Agudelo, Joaquín Sánchez y Mario Sanclemente. Hincados: Roberto Álvarez, José Yudica, Jorge Gallego, Benicio Ferreira y Juan Carlos Lallana. (Foto del libro Historia del Cali, de Guillermo Ruiz).

EN COPA LIBERTADORES

Lallana jugó con el Cali la Libertadores del 69 y del 70 (para la del 68 no estuvo inscrito, pues su paso de River se retardó: lo quería José Pizzuti para Racing). Pero la historia copera de Lallana, como la de sus compañeros de River, quedó ligada al histórico partido final -el tercero- el 20 de mayo de 1966 en Santiago ante Peñarol. El técnico Renato Cesarini hizo el único cambio permitido para que entrara Lallana por el zaguero Sainz a los 44 minutos del tiempo inicial (fuera del arquero el único cambio tenía que ser antes de comenzar el segundo tiempo) y fue un cambio ofensivo pues River ganaba 2-0. Peñarol empató en el segundo tiempo y ganó en el tiempo suplementario, faena en la que quedó involucrado el gran Amadeo Carrizo… (O una historia de las que hacen del fútbol el deporte rey).

Gustavo Santa, Tito Gómez, Juan Carlos Lallana (fallecido), Jorge Hugo Fernández  y Leonidas Hurtado (fallecido), según la usanza de la WM, quinteto ofensivo del Nacional en 1971. (Foto del libro Historia del Nacional, de Guillermo Ruiz)

CON NACIONAL

A mitad de 1970 don Alex Gorayeb arregló con el doctor Hernán Botero la transferencia de Juan Carlos Lallana. Y Lallana, como un profesional total, pasó con naturalidad de un grande a un chico. Participó del último puesto del Atlético Nacional en el Finalización de 1970 al primero (campeón se decía) en el Apertura de 1971. Ese año fue capital en la historia del club antioqueño por la transformación de chico a grande. Y el técnico José Curti contaba con un suplente de la talla de Juan Carlos Lallana, un consagrado que cada vez que entró a jugar lo hizo a plenitud y que con profesionalismo vivió la suplencia por la norma de cuatro extranjeros en el campo, amen de tener de titular un colombiano excepcional, como era Javier Tamayo. Ciertamente, dos centros delanteros de corte diametralmente opuesto.

Se puede recordar la jornada del 16 de mayo cuando Lallana evitó la derrota en el minuto noventa ante el Cali que ganaba 1-0 y perseguía al líder. Una fría y lluviosa tarde en Medellín veía caer el invicto local del Nacional, además de ceder ante el clave rival, cuando llegó el centro de Gerardo Moncada, desde la derecha por la tribuna de sol (oriental baja) y en el área y entre la congestión de jugadores se elevó Lallana y desde el punto penal cabeceó contra la dirección del balón, que picó justo antes de entrar, apenas a distancia del golero Zape, cuya estirada hizo lo máximo que pudo.

Nacional formó con Raúl Navarro – Gerardo Moncada, Teófilo Campaz, Oscar Calics y Gilberto Osorio – Abel Álvarez, Hugo Gallego y Tito Gómez – Gustavo Santa, Lallana y Leonidas Hurtado.

CON EL DIM

Febrero de 1972: Luis Cassano, Alberto Delucca, Juan Carlos Lallana y Edilberto Righi en el DIM que reaparecía. (Archivo JMU).

Lallana no jugó el desempate por el título ante Independiente Santa Fe pues, realizado este en 1972, el estelar argentino ya había pasado al Deportivo Independiente Medellín, donde cumplió con su cuota de fútbol ese que fue su último año en Colombia. Y de esa temporada se recuerda el clásico antioqueño del jueves festivo 29 de junio que con lleno en el Atanasio Girardot ganó el Medellín 1-0 con golazo de Lallana: zurdazo rasante a la derecha del arquero Raúl Navarro.

El DIM formó: Edilberto Righi – Álvaro Muñoz, Alberto Deluca, Orlando Marín y Álvaro Suárez – Hugo Gallego, Byron Hernández y Jorge “La Rata” Gallego – Álvaro Santamaría, Lallana y Luis Alberto Cassano.

Ignoro por qué no siguió en el DIM. Sí manifestó haber vivido muy buenos años en Colombia y en el fútbol colombiano. Sí, juego fino, elegante, creativo y de gol, que superó la ruda marca de la época, no pocas veces artera. “En muchos partidos ponen sobre mí hasta tres y cuatro hombres… Codazo, patada, agarrón… No espero ningún tratamiento especial. Acepto esas condiciones…” (Vea Deportes, 6 de agosto de 1968). Y respondió con el gol: en la liga de la Dimayor marcó 70 goles en 143 partidos, para un valioso promedio de casi 0,50 goles por cotejo (del ABC de Guillermo Ruiz).

Juan Carlos Lallana, melómano.

CODA.

“Inmenso, exquisito”, de Pedro Joaquín Bocanegra, hincha del Cali desde 1962. Y del Twitter de Diego Borinsky: “Me cuenta el querido colega marplatense José Luis Ponsico: El Loco era un rebelde. Una vez le pregunté a Perfumo a quién le temía como rival. Y me contestó: Lallana. Para moderarle el carácter, Renato Cesarini lo mandó a escuchar música clásica. Y se trasformó en un melómano.”

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5 comentarios

  1. Jorge Alberto Cadavid M

    21 febrero, 2022 at 10:34 am

    POR COMENTARIO DE MIGUEL ROBLEDO
    Don Miguel Robledo, después de todo el fútbol que hemos visto, mi equipo ideal y lo mejor que he visto, es ese de 1971, » y en el medio Abel y Tito que hacen hablar el balón», un equipo «lúdico» donde la pared era el pan de cada partido, este equipo por encima de los dos ganadores de Libertadores, son formas de ver y disfrutar el fútbol.
    Hernando Piñeros no fue parte de este equipo, o llegó en 1972.
    Jorge Alberto Cadavid M.

    Hincha de Nacional
    Envigado

  2. Miguel Robledo Restrepo

    20 febrero, 2022 at 8:54 pm

    LA CLASE DE JUAN CARLOS LALLANA
    Gracias, Juan Manuel Uribe.

    Nostàlgica y evocadora la crònica de Juan Manuel Uribe. Juan Carlos Lallana fue el mejor cabeceador que vi en mi vida. Rebelde y disipado en apariencia, en su fútbol fue todo un profesional. Aún recuerdo el gol de cabeza al Cali faltando un minuto y yo estaba en Popular, justo desde donde centró Moncada, después de un aguacero monumental.

    Su pinta algo hippie lo hizo muy popular por los lados de Versalles, en Junín; mocasines sin medias y camisa abierta; pelo y patillas largas. Su debut en Nacional en 1970 fue con cuatro goles al Pereira en un 6-0 con dos goles más de Jorge Hugo. Después llegó el apagón. Y en 1971, Tamayo lo sentó. Calidoso hasta en el caminado.

    En las tardes se quedaban en la Marte 1 entrenando penales y apostando al tiro al blanco contra una lata marcada del 1 al 9. Se quedaban Tamayo, La Chancha, Tito, Abel y otros más. Como estudiante del Marco Fidel no me perdía los entrenamientos y menos los partidos.

    1971 es el año más importante en la historia del Atlético Nacional.

    Ese año nos hicimos GRANDES. De la mano de Hernàn Botero, Josè Curti, Josè Riveros y jugadores como Juan Carlos Lallana y otros como Raùl Navarro, Oscar Calics, Tito Gòmez, Jorge Hugo, Javier Tamayo, Leonidas Hurtado, Gerardo Moncada y la veteranìa de Gilberto Osorio, Abel Àlvarez, Teòfilo Campaz y otros que participaron de la campaña: Hugo Gallego, Hernàn Carlos Ramìrez, Jairo Mora, Pancho Tabares, Orlando Guzmán y el debut de Carlitos Monsalve, el ídolo del Marco Fidel.

    Son recuerdos. Años más tarde vi a un cabeceador con el estilo de Lallana: Ezequiel Maggiolo pero en un equipo débil y pobre. Cabecear no es sólo golpear el balón con la cabeza. Lallana sí que sabía lo que era cabecear..
    Miguel Robledo Restrepo

    Hincha de Club Atlético Nacional.
    Montebello

  3. Juan Gutierrez

    19 febrero, 2022 at 12:20 pm

    LA CLASE DE JUAN CARLOS LALLANA; q.e.p.d.
    Sin lugar a dudas, a pesar de solo jugo un año, por su calidad futbolística entre los mejores cinco extranjeros de el DIM en su historia.Ah.. y su pinta de pelo largo, mocasines sin medias, pantalones estrambóticos y camisas estrafalarias marcaron los niños bien de Laureles y el Poblado que se paseaban por el Metropol, Versalles, Mauna loa, Patio Bonito y el Astor en busca de féminas de colegios de dedo parado.
    Juan Gutiérrez

    Hincha de DIM_73-Chicago
    Chicago

  4. Victor H Restrepo Tapias.

    18 febrero, 2022 at 9:21 pm

    POR LA CRÓNICA DE JUAN CARLOS LALLANA
    Señor Uribe cuanto le agradezco su artìculo muy bueno, no sè si fue usted quièn tambièn presentò el de Jorge Hugo Fernández (La Chancha). Soy modelo 63, vivìa en el campo y mi padre que en paz descanse como propietario del radio lo monopolizaba con sus noticias y cuando preentaban la franja de deportes podìamos escuchar resultados de los partidos, los anotadores de los goles y algunos cortos comentarios.

    Sin energia a punta velas nuestra imaginación armaba los rostros de los jugadores y solo las podìamos confirmar cuando apareciò nuevo Estadio o en la revista VEA deportes, que aùn sin saber leer mirabamos solo fotos de jugadores y equipos.

    Reitero mi gratitud por esa especie de retrospectiva mental cuando a travès de la radio,disfrutabamos de la radio. Ante todo recordar estos jugadores que jugaban mucho por amor y muy poco dinero. Añoro esa època.
    Víctor H. Restrepo Tapias

    Hincha de Nacional
    Cali.

  5. Juan Manuel Uribe

    18 febrero, 2022 at 6:49 pm

    LA WM
    Con respecto al quinteto ofensivo del Nacional de 1971, ya no se jugaba la WM, pero en el periodismo todavía se acostumbraba publicar la foto de los 5 delanteros de antaño, que ya en el 4-3-3 eran: el 7, el 9 y el 11, pues el #10 era un volante. En el caso del Nacional del 71 el #8, Tito Gómez, era otro #10, pero arrancaba desde su propia cancha, mientras Fernández arrancaba de media cancha. La WM o 3-2-5 que en el campo era 3-2-2-3 dejó de jugarse hacia el final de los 50s, tras la implantación del 4-2-4 por Brasil en 1958, que por inestable se convirtió pronto en el 4-3-3.
    Juan Manuel Uribe

    Hincha de Colombia
    Medellín

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