Nacional sucumbe ante un Junior Enamorado y erótico

Por Jorge Iván Londoño Maya.
Columnista Cápsulas.

27 grados de temperatura y una humedad del 85%, clima fresco para la arenosa; un lleno con color de partido entre Colombia y Argentina; bengalas al por mayor, enorme humareda como la del Puracé y la infaltable pancarta “gracias Micaela por este amor tan insoportable”, fueron el marco para el partido entre Junior y Nacional por la cuarta fecha de los cuadrangulares. Ambos llegaron con 5 puntos en la mochila y en el carriel, y con las ilusiones intactas.

En Nacional, que juega de verde renolcito seis 1976, con la ausencia de Cardona y la presencia de Rengifo desde el vamos, lo que indica que tanto va el agua al cántaro…. con Asprilla como único delantero y Bauzá repitiendo punta. También repite el ceremonioso árbitro Andrés Rojas, para mi concepto ajustado al desarrollo del partido.

Apenas 3 minutos y Enamorado anota (¿Cuándo será que se casa para que se vaya a vivir bien lejos?) pero se invalida por fuera de lugar de Chará. 3 minutos más tarde tiro de Guerrero que pega en el vertical. Luego es Paiva el que manda un cabezazo que sale ligeramente desviado. ¡Cansones!

Dairon Asprilla marcó el gol de la honrilla, el que abrió la cuenta, el de la esperanza verde cuando Nacional decidió jugar a lo debió jugar todo el encuentro, sin temores, con intensidad, con propuesta ofensiva. Terminó jugando a lo chico. Foto @nacionaloficial.

Nacional se sacude del asedio tiburón, y comienza a generar más fútbol y más llegadas, entre ellas una de Román y otra de Cándido que fueron bien evacuadas por el portero Silveira. Al minuto 40 es Asprilla quien pone a prueba los puños del uruguayo. Un minuto después, el cobro de un tiro de esquina por parte de Rengifo, encuentra a Asprilla sin marca, lo que le permite anotar de cabeza. Gol que se venía madurando gracias al buen momento del verde durante los últimos 20 minutos del primer tiempo.

Nos vamos al descanso con 15 grados de temperatura en este oriente cercano, acompañado de chocolate caliente para y la infaltable arepita de chócolo con harto quesito.

Comienza el segundo tiempo y Chará por poco nos daña la digestión de la comida con un disparo que pasó rosando el horizontal. Nacional, fiel a su política de esperar, aplicada en algunos partidos, le empaca la mitad del campo y se lo entrega al Junior en papel de regalo, gesto que agradecen los tiburones que sin pena alguna comienzan a disfrutar. En Junior entra Canchimbo, para ponerle la parte erótica a la punta que marca Román.   

Minuto 65 y Enamorado recibe el balón en la mitad del campo, y comienza su recorrido acompañado por Campuzano, quien intenta quitarle el balón, pero quien dijo; manda el centro y entra Canchimbo por el medio de Simón y de Tesillo y anota con su pierna derecha. Empate a un gol.

En Nacional entran como manifestación de Fecode, Cardona, Salazar, Haydar y Marlos, y salen Rengifo,  Román, Simón (lesionado) y Marino. Jugadores frescos que muy poco aportan al juego, que sigue siendo dominado por el Junior que tuvo en el minuto 78  dos oportunidades de gol en cinco segundos, pero  Ospina estuvo inmenso y evacuó el peligro

5 minutos de adición. Cobra Teo un tiro de esquina, que lo convierte en un centro al medio campo, centro que termina en   Canchimbo, quien hace el centro que capitaliza “Titi” Rodríguez que anota sin marca alguna. El juez de línea de oriental levanta la bandera por fuera de lugar y todos los televidentes exclamamos… !ufffff¡, pero el árbitro llama a los capitanes y les dice que están revisando la jugada. Un minuto después se decreta el gol. Se baja el telón, y nuevamente gana el Junior, que ahora lidera el grupo con 8 puntos.  

Entramos pues al campo de las matemáticas y de los siempre y cuando,  Pero esto no es de matemáticas; esto no es de los siempre y cuando, esto ERA (En mayúscula y en negrilla) de ganar, y punto.

Un segundo tiempo jugado por Nacional sin alma, sin argumentos; con jugadores que se acostumbraron a hacer dos o tres jugadas importantes en el partido y pare de contar.  Además, no entiendo porque el técnico Arias retrasó el equipo, siendo beneficiario de los buenos dividendos que le dejó la última parte del primer tiempo.

Derrota que deja a Nacional sin la opción de ser finalista de este torneo, y con un mínimo chance para lograr un cupo a la Copa Libertadores 2026 por reclasificación. Como premio de consolación le queda ganar el cupo a la Copa Suramericana, siempre y cuando supere al Medellín en la final.   

Todo esto sucedió por el poco aporte de los jugadores verdes en el doble enfrentamiento contra Junior; y por las cualidades de un Enamorado y del compañero que le pone el tinte erótico. Quien lo iba a creer.

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