Capsulas de Carreño

La número cinco, un tango entre la realidad y la ficción

Roberto Fontanarrosa

 

Por John Cardona Arteaga..
Profesor Universidad de Antioquia..
Expresidente DIM..

 

*Como en muchos de los temas de la canción popular, este título sugiere una contradicción entre las historias contadas en los tangos y los comentarios que sobre estas tiene los autores. La temática del fútbol no se excluye de tal antinomia.

De la extensa producción de Reinaldo Yiso como letrista del tango, tratamos en este espacio la situación imaginaria expresada, tanto en el texto de la composición, como en la referencia literaria que se hace al acontecimiento relatado en un conocido cuento de Roberto Fontanarrosa (Rosario, 1944 – 2007), escritor y humorista gráfico muy prolífico en materia de cuentos que involucran el fútbol y reconocido hincha de Rosario Central.

Se trata del tango “El número cinco”, en el cual se encuentra una relación entre el aficionado (postrado en lecho de enfermo), el capitán del equipo, el locutor de partidos y el relator de la historia, la que presenta diversas interpretaciones.

Veamos la letra original del tema mencionado:

“La número cinco”, tango. Música: Orestes Cúfaro. Letra: Reinaldo Yiso

El sábado a la tarde, un sobre le entregaron
al capitán del cuadro en el salón del club,
aquél rompiendo el sobre leyó emocionado
una cartita extraña en una hoja azul.

Mañana ustedes juegan el clásico partido,
mi vida yo daría por verlo, estar allí,
gritar por mis colores, colores tan queridos,
pero eso es imposible, desde que estoy así.

Desde hace mucho tiempo, dos años más o menos,
me encuentro en una sala del hospital Muñiz,
escucho el campeonato y sabe, así me entero,
de toda la gloriosa campaña de mi team.

Quisiera, si es posible, que usted me regalara
esa número cinco con la que jugarán,
será el mejor remedio y sé que hasta mi madre,
desde el azul del cielo, se lo agradecerá.

Pregunte por Roberto, mi cama es la catorce,
el lunes yo lo espero, no es cierto que vendrá?
la carta terminaba y un lagrimón rebelde,
corrió por la mejilla del bravo centro half.

El lunes de mañana el médico de guardia,
con extrañeza enorme, halló en la sala dos,
once hombres y un purrete llorando, que abrazaba
una número cinco contra su corazón.”

Este tango fue registrado el 12/07/1951, según SADAIC, e interpretado ese mismo año por la orquesta de Alfredo Gobbi, cantando Jorge Maciel. La grabación contiene una narración del famoso relator Fioravanti (Joaquín Carballo Serantes), afamado periodista uruguayo que triunfó en el fútbol argentino. En esta versión no aparece identificado jugador ni club alguno.

Puede escucharse el tema reseñado en el siguiente link:

Existe otra grabación de Tita Duval (Glosa de Roberto Rey) con orquesta, versión para Colombia, en la cual se vincula al Club Millonarios y se identifica el leprocomio o leprosorio de Agua de Dios, dedicado a tratar el “Mal de Hansen” o lepra, como lugar de reclusión del enfermo del tango. La misma fue realizada en los años cincuenta del siglo anterior. Dicen las cuartetas modificadas:

“Mañana ustedes juegan el clásico partido,
mi vida yo daría por verlo, estar allí,
gritar por Millonarios, colores tan queridos,
pero eso es imposible, desde que estoy así.

Desde hace mucho tiempo, dos años más o menos,
me encuentro en una sala aquí en Agua de Dios,
escucho el campeonato y sabe, así me entero,
de toda la gloriosa campaña de mi team.”

Tita Duval

Tita Duval, cuyo nombre real es Dominga Salazar Azula (1924-2008), fue una acordeonista, saxofonista y cantante argentina con sede en Medellín, Colombia. Fue conocida por llevar la música de tango y otros ritmos en su propio restaurante y grill, llamado “El Tambo de Aná”, donde actuó con su grupo como conjunto de planta, junto a su esposo Roberto Rey (Adán Azula), conocido empresario de música argentina.

En materia literaria, Fontanarrosa recrea en su cuento “Wilmar Everton Cardaña, número 5 de Peñarol”, una situación que se desprende de la letra del tango, creando una intertextualidad y nuevas interpretaciones que pueden confundir a los lectores.

Dice Jesús Castañón Rodríguez en “Tango y fútbol”: “La creación literaria ha aunado tango y fútbol en relatos y obras de teatro. Es el caso de Roberto Fontanarrosa en «Wilmar Everton Cardaña, número 5 de Peñarol” … Este cuento, recrea una situación vivida en la final del 3 de noviembre de 1954 entre Peñarol y Nacional de Montevideo, que dio lugar al tango la número cinco. El niño José Petunio Inveninato, postrado en la cama del Hospital Muñoz como consecuencia de una enfermedad irreversible, pide por carta al central Wilmar Everton Cardaña que le lleve firmada por el equipo la pelota del encuentro. Cardaña central rudo, viril, con coraje y de aspecto sobrecogedor se echa a llorar tras leer la carta. Peñarol pierde el encuentro por goleada y toda la plantilla del club se acerca a visitar al niño. Le ofrecen el balón solicitado y el chico, decepcionado por la derrota, insulta a Cardaña y le tira el balón a la cara. En ese momento Cardaña se enoja, le realiza su entrada de la patada voladora y le fisura cuatro costillas”

http://www.elortiba.org/old/pdf/Tango_y_f%FAtbol.pdf

Wilmar Everton Cardaña

 

 

Wilmar Everton Cardaña

En el cuento Fontanarrosa relata el contenido de la misiva recibida por el capitán:

“Leí la carta y, en ella, con una letra despareja, salpicada de errores ortográficos, decía: Soy casi un niño y, desde hace mucho tiempo, me hallo encerrado en una oscura sala del Hospital Muñoz Padezco de un mal reversible y, por eso mismo, no estaré el domingo en el estadio para alentar al glorioso Peñarol Si no es mucho pedir, me haría muy feliz tener en mis manos la pelota con que se juegue el encuentro, firmada por todo el plantel mirasol .Si es necesario pagar, adjúnteme la factura, que pagaré gustoso con dinero que he ahorrado privándome de la medicación. Suyo, José Petunio Invenianto, cama 747”. https://www.proceso.com.mx/186870/wilmar-everton-cardana-numero-5-de-penarol-un-cuento-de-fontanarrosa

 

Roberto Fontanarrosa

Roberto Fontanarrosa

Las reflexiones sobre la letra del tango y el cuento de Fontanarrosa permiten llegar a las siguientes conclusiones:

·         Fue la letra del tango la incitadora de la obra literaria y no al contrario, como lo afirma Castañón Rodríguez. El tema es de 1951 y el relato de 1954.

·         No se realizó aquella final del 3 de noviembre de 1954 entre Peñarol y Nacional. En ese año se definió el campeón por mayor número de puntos, correspondiendo el máximo trofeo a Peñarol.

·         Wilmar Everton Cardaña no existió en alineación alguna de Peñarol.

Cabe entonces hacerse la misma pregunta que se formula Walter Barboza en su texto” De la literatura, la crónica periodística y el arte en el fútbol”:

“¿Si Cardaña no existió, en quién se inspiró entonces el escritor rosarino? Es muy probable que Fontanarrosa se haya inspirado en los relatos que llegaron a sus oídos de Obdulio Varela, notable número cinco de Peñarol que trascendiera a la fama por el coraje exhibido en la final del campeonato mundial del año 1950, disputado en Brasil, y que se conociera en la historia futbolera como el “Maracanazo”.  https://perio.unlp.edu.ar/ojs/index.php/actas/article/view/4512/3688

La inspiración del letrista se fundamenta en visiones sobre una realidad que a veces solo está en su imaginación. Por su parte, las licencias que puede darse el autor en su producción literaria, llevan al lector a plantearse diferentes puntos de vista sobre la obra, a veces contradictorios. Queda la reflexión sobre la existencia de factores comunes que estrechan las relaciones entre el fútbol, el tango y la literatura orientadores de los intereses de aficionados, tangueros y lectores.
John Cardona Arteaga
Profesor Universidad de Antioquia
Expresidente DIM

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