Capsulas de Carreño

Pudo ser un proceso, lo mató la angurria (a.p.g.)

 En 1967, se celebraron los Juegos Panamericanos en la ciudad de Winnipeg, Canadá. Colombia aun era de pobres resultados, siempre esperanzados en lo que pudiera hacer Martín Rodríguez en ciclismo o Pedro Grajales en atletismo y alguno mas.

El fútbol, cenicienta huérfana de directivos, de organización,  con abundancia de jugadores silvestres con técnica superlativa, pero con poca autoestima, lo que iríamos ganado con el tiempo. Hoy voy a mostrarles una buena selección  que llegó con muchas esperanzas, pues venía de un lindo Suramericano Juvenil en Asunción, Paraguay, y que perdió la llegada a la final por un carisellazo que ganó Argentina, vaya a saber si con moneda de doble cara.

Desgraciadamente esta selección fue desbaratada y se llamaron otros jugadores que no eran de ese proceso. Pero veamos el equipo de esta foto y no podemos negar que era un gran equipo. Qué pasó? Pregunten a cualquier dirigente de esa época, si es que quedan.

PARADOS
Pedro Antonio Zape, que iniciaba su recorrido por muchas selecciones con sobrado reconocimiento internacional. Ya ese mismo año había estado en Asunción y aquí en Winnipeg compartió los tres palos con Victor Quiñonez y Gabriel Quiroga.
Gilberto Carrión, jugador bogotano , dueño del puesto en las selecciones juveniles de la época y con corto recorrido  profesional en los cuadros capitalinos.
Gabriel Hernández, creo nacido en Santander, con una gran carrera en Millonarios y en los seleccionados no solo juveniles sino también las profesionales; me hace recordar que terminó en el Bucaramanga, muy buen jugador.
Rigoberto Urrea, que pintaba para dejar leyenda en el fútbol nuestro, una lesión lo alejó muy pronto, después de haber iniciado en el Apolo de Medellín, la Selección Antioquia, el kinder de César López en Pereira y el América de Cali; talvez hoy vive en Cali. Un gran sitio de bohemia en Medellin fue de su propiedad, el famoso Bar Imperial. Hay que copetines en número incontable!
Fabio Espinoza, pastor de una iglesia, de gran señorío, de excelentes condiciones, volante con el número ocho a la antigua, largo recorrido en el Deportes Tolima y capitán del seleccionado en los Juegos Olímpicos Munich, los de la «medalla de sangre» como titularía El Colombiano de la época.
Darío López, líder de una dinastía familiar de repercusión en el fútbol, además de él estaba Gustavo, John Jairo, Luis Fernando. Darío fue símbolo de calidad en la zona defensiva, destacado en varias selecciones y en los equipos por los que pasó con derroche de calidad técnica y señorío, Pereira, Cali, Santa Fe, Medellín, Cúcuta y alguno más. Luego sería técnico en algunos equipos entre ellos Nacional con buenos números. Creo hoy vive en Miami.
ABAJO

Garcés, un muchacho samario, con poco espacio en mi pobre memoria.
 Ramiro Monsalve, con merecimientos para un capítulo aparte, cabeza de otra gran dinastía, la de los Monsalve que fueron traicionados por el bajo perfil, nunca dieron de que hablar, la cuna les enseño del respeto y nada de egoismo; en la cancha eran distintos, jamás un golpe, solo clase; Ramiro, Carlos, aquel gordito sensacional, Osvaldo, en Millos lo recuerdan, el tamaño era inversamente proporcional a su calidad, se quedaron, Rodolfo con paso por el DIM, Nelson igualmente y alguno mas. Ramiro, dotado de una técnica inigualable, en el Suramericano de Asunción fue goleador y el mejor jugador del torneo. Pasó por Atlético Nacional, Once Caldas, Pereira y talvez fugazmente por Quindío; un tecnico, de esos argentinos oportunistas dijo que era muy chico para ser delantero y lo ubicó de marcador, donde igualmente se destacó. Luego sería técnico de seleccionados antioqueños, este buen ser humano.
Alfonso Tovar, fue muy destacado, pudo ser más, centro delantero con una habilidad extraña para su puesto. Perteneció a todas las selecciones de su época, figura además en la buena época del Deportivo Cali de Don Alex,  luego Pereira, Quindío y otros más .
Jairo Ruiz, con vigencia en el Tolima y paso por América, como toda esta nómina, de sobradas condiciones.
Por último el Diablito Morales, picante puntero izquierdo, con reconocimiento en su paso por el América y también por el Tolima.

 Como pueden ver, una nómina de jugadores de postín en sus clubes y en selecciones, pero que en estos juegos se desinflaron, no sabemos porque, los códigos de camerino que llaman.

Veamos los resultados: Argentina, esa misma que paseamos en el Suramericano, aquí nos pasó por arriba y nos ganó 5-0. Luego llegó México y el resultado fue nueva derrota 3-0  y vendría la despedida triste perdiendo con Trinidad y Tobago 5-2, equipo que al final sería segundo detrás de México.

Fue muy triste, después de haber estado en lo alto del aplauso, caer tanto y todo por desorden directivo y falta de manejo en un grupo que nos quedó debiendo. Ojalá Juan Manuel Uribe me ayude a pulir esta nota que me alegra por las figuras que muchos fueron, pero que me hace pensar…. si pudiera volver atrás, todo lo que cambiaría, menos su juego.

?? ??…. polaco.
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4 comentarios

  1. Juan Manuel Uribe

    12 junio, 2020 at 8:53 am

    *De Juan Manuel Uribe para El Polaco
    Polaco, gracias por invitarme al recuerdo. Garcés era Wilson. Del Magdalena pasó al Pereira. Y el 9 de noviembre del 69 el Matecaña logró con 11 criollos un bravo 1-0 ante Millonarios en El Campín. Víctor Campaz en jugada de su más pura inspiración rasgó la zaga azul. Regados quedaron Villano y Finot, que alcanzó a hacer penal, pero Darío Álvarez hizo la correcta y Garcés anotó tras el rebote de Carrizo. Los otros eran Vasco, Cachaco, Darío López, Calero, Enrique Salazar, Velitas, Arboleda, Édison Angulo y Carlos Diablito Morales. Destacada formación, dirigida por César López Fretes. El gran técnico fue un convencido pleno del talento del futbolista colombiano.
    Juan Manuel Uribe, columnista Cápsulas

  2. Juan Manuel Uribe

    11 junio, 2020 at 7:16 pm

    *De Juan Manauel Uribe para El Polaco
    Polaco, gracias por invitarme a este recuerdo. El puntero derecho es Wilson Garcés (Magdalena y Pereira). La tarde del 9 de noviembre de 1969 en El Campín un Pereira con 11 colombianos obtuvo tremendo triunfo sobre Millonarios 1-0 con gol de Garcés tras jugada típica de Víctor Campaz: desgarró la zaga azul. Regados quedaron Villano y Finot, que alcanzó a hacer penal, pero el árbitro Darío Álvarez hizo la que era; Carrizo dio rebote y Garcés se le adelantó a su compañero Angulo. Ese día Garcés bailó a su marcador Rodrigo Gómez. Gran trabajo en el Pereira 1964-1969 del técnico César López Fretes…
    Juan Manuel Uribe, columnista Cápsulas

  3. Jorge Lopez

    9 junio, 2020 at 10:16 am

    *Buen recuerdo Alvaro «Polaco»
    Tanto Dario López como Urrea, fueron del kinder de 1967 del Pereira. El puntero derecho Wilson Garcés jugó también unos 3 años en el Pereira. Alfonso Tovar arrancó en 1966 en el Pereira luego fue al Cali y volvió al Pereira. El Diablito Morales jugó en un buen equipo del Pereira de 1969, junto a V. Campaz, Y creo que Jairo Ruiz también jugó en el Pereira. Todo este cuento es para ratificar que el Pereira fue una gran cantera para el fútbol colombiano,
    Jorge López, hincha del Pereira

  4. Roberto Usme Motta

    29 mayo, 2020 at 4:51 pm

    *Por la crónica del Polaco y la Selección Winnipeg
    Sr Galeano, mis respetos. Colombia fue la cenicienta del grupo. Creo que México le ganó el partido por «defecto» a Colombia le expulsaron varios jugadores y se terminó antes del tiempo reglamentario.En estos juegos se llenó de una aureola especial, en natación: Mark Spitz.
    Roberto Usme Motta, Medellín

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